La suspensión de actividades se realiza desde las 7 y por el término de 24 horas. Comprende asistencia al lugar de trabajo, donde estaba prevista la realización de una una asamblea permanente, pero sin abrir las puertas a la gente.
“Estamos colapsados, nos falta personal, el sistema informático es lento y falla, no andan los ascensores”, enumeraron desde uno de los gremios que nuclean a los empleados, entre otros aspectos que pretenden que sean mejorados.
“Encima se le ocurre a la patronal hacer un curso de polifuncionalidad, para que todos hagamos todo, cosa que es imposible”, agregaron.
La atención al público en la Ansés Rosario (Sarmiento y Rioja) se reanudará, en principio, el viernes.