No, no hubo acuerdo aún. Pero fuentes del gobierno provincial aseguraron que en la reunión que funcionarios y representantes de los policías sostuvieron hasta la medianoche en la sede rosarina de Gobernación hubo un acercamiento de posiciones. Del encuentro participó el arzobispo de la ciudad, monseñor Mollaghan, que ratificó asi la voluntad de la Iglesia de mediar en el conflicto, que complica la seguridad de toda la provincia y por ahora sigue.  

A las 21.30 empezó la reunión, que del lado del gobierno encabezó el ministro Rubén Galassi y que incluyó, además de Mollaghan, la participación de varios delegados policiales, que fueron acompañados por tres abogados. 

Según trascendió, en el encuentro se acercaron posiciones, pero no se llegó a un acuerdo y las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio. Las reuniones se retomarían al mediodía. El gobierno provincial pidió que, en el mientras tanto, los policías levantaran el paro y los piquetes que impiden la salida de los móviles de Jefatura. Pero no cedieron los uniformados, que sí se comprometieron a analizar en asambleas al menos la posibilidad de flexibilizar la medida.

El discurso de Bonfatti 

A la tarde, en medio de la manifestación frente a la Casa Gris, Antonio Bonfatti dio una conferencia para ratificar la propuesta de aumento que el gobierno hizo a los policías que reclaman en las ciudades de Rosario y Santa Fe. El mandatario pidió a los uniformados que "retomen sus tareas" y recordó que tienen bajo su responsabilidad "el cuidado de la vida y los bienes de los ciudadanos".