Otro de sus beneficios es que ayuda al cuerpo a soportar mejor el día. También favorece la digestión, ya que permite una relajación muscular que le facilita al aparato digestivo realizar este proceso de una forma más eficaz. Y si bien para los adultos esta práctica es beneficiosa, para los niños y ancianos es fundamental.
Para los menores de 5 años la siesta es necesaria para el desarrollo físico y neurológico. Y en la tercera edad, la siesta les permite a los ancianos tener una mayor resistencia para aguantar el día y a la vez tener una mejor calidad de vida.
Cabe destacar también que los expertos sostienen que abusar de la siesta y dormir más de lo recomendado puede alterar los ciclos del sueño, lo que podría provocar insomnio durante la noche. De hecho, dormir demasiado aumenta riesgo cardiovascular: la Fundación Española del Corazón (FEC) advirtió que dormir nueve horas o más al día aumenta 1,57 veces el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, por lo que ha aconsejado no sobrepasar el límite de horas de sueño recomendadas (entre siete y ocho) durante las vacaciones.
Algunos de los hábitos veraniegos que a priori parecen muy saludables, como dormir en exceso, tanto durante la noche como durante el día, pueden resultar peligrosos para la salud cardiovascular, alertó hoy la FEC en un comunicado.
"Dormir poco activa factores metabólicos y endocrinos perjudiciales para la salud", según el doctor Lorenzo Silva Melchor, miembro de la FEC. Pero, "el dormir más horas de las recomendadas puede relacionarse con disturbios y calidad del sueño que condiciona alteraciones de parámetros cardiovasculares".
Fuente: El Universal – México