Luego de una jornada de alerta, en la que se esperaba lo peor, afortunadamente las aguas del Ludueña comenzaron a bajar este sábado. Entre medianoche y madrugada, el cauce disminuyó treinta centímetros, luego bajó diez centímetros más a media mañana, lo que plantea un panorama alentador que se suma al hecho de que en el parte de las 6.30 el Servicio Meteorológico dejó a Rosario fuera del área de cobertura del alerta meteorológico que sí incluyó, sin embargo, el centro y norte de Santa Fe.