El certamen Apertura, que le dio inicio a la temporada actual, fue para Boca, que se quedó con el título luego de un triangular para el infarto con San Lorenzo y Tigre. Y para Central, fue todo un calvario: acabó penúltimo, con solo 15 unidades, apenas una unidad arriba del peor River de la historia.
En la antesala de la final por los promedios que disputará este domingo Central ante San Martín de Tucumán, vamos a repasar el último antecedente de este enfrentamiento. El cotejo en cuestión sucedió el viernes 26 de septiembre del año pasado en el Gigante: por la fecha 8 del Apertura, el equipo de Pablo Sánchez apenas logró empatar 1 a 1.
En el final de un primer tiempo aburrido, fue Central el que abrió el marcador a través de Ezequiel González: Equi ejecutó un tiro libre, el balón pegó en Quinteros, sorprendió a Gutiérrez y culminó en la red. El 10 lo gritó con efusividad y se abrazó con el entrenador Vitamina Sánchez: amigos de otra etapa, el volante se había enojado una semana atrás cuando el DT lo había sacado del campo en el encuentro frente a Vélez. Esa noche fue la reconciliación con el técnico del hábil jugador, que había marcado para Central por última vez el 6 de diciembre de 2003, en un triunfo por 2 a 1 contra Gimnasia y Esgrima, en La Plata.
Con ese gol, el desarrollo ganó en intensidad. Carlos Roldán, conductor del Santo, arriesgó: ingresó Herrera, un media punta, por Monge, un defensor. Y Herrera, justamente, empató el juego con un zurdazo espectacular, desde fuera del área. Los últimos minutos fueron vibrantes: Central no se quedó y buscó en el desorden general y su rival, con poco, apostó a algunos contraataques veloces. Pudo haber algún gol más, pero fallaron en los metros finales. El local se lamentó y San Martín lo celebró.
Las imágenes del recuerdo
En la previa de San Martín-Rosario Central, repasamos las principales acciones del empate del torneo pasado en el Gigante