Adalberto Díaz vive en Rosario, en la zona del parque Independencia y se confiesa peronista de la primera hora. Se describe como un ciudadano común de 51 años, dueño de un comercio que a título personal y sin patrocinio político de nadie se presentó ante diversos ministerios de la Nación a fin de convencer a sus titulares de que apoyen su iniciativa.

Se trata de un proyecto que armó en 2005 y que consiste en la recuperación de los numerosos edificios construidos por la Fundación Eva Perón que comenzaron a derrumbarse a partir de la revolución libertadora de 1955, primero desde lo ideológico y más tarde en todo sentido.

“Da mucha lástima ver cómo todos esos lugares que funcionaron como espacios de dedicados a la salud, a la contención y también al esparcimiento que cumplieron una importantísima función social –enumera Díaz a Rosario3.com–: hogares escuela, hogares de tránsito, hospitales y centros turísticos, hoy están en una situación deprimente y mantenidos con presupuestos de lo más exiguos”.

Para partir de datos concretos, Díaz hizo un relevamiento en el hogar escuela Eva Perón de Granadero Baigorria, un predio de 31 hectáreas (13 construidas y 17 libres) con innumerables problemas edilicios “fruto de la postergación con que el Estado lo manejó durante muchos años”, se lamenta.

“Se podrían aprovechar perfectamente las hectáreas libres para armar huertas comunitarias donde trabajen los jóvenes sin empleo y por qué no los ex combatientes de Malvinas que lo deseen, dice Díaz, si el Estado aportara los recursos suficientes y también se podría brindar un mejor servicio de salud si los administradores de los hospitales no tuvieran que hacer malabares con el escaso dinero que les llega”.

Con esta inquietud de reinstaurar la cultura del trabajo y recuperar edificios que fueron hace cincuenta años, de provecho para los trabajadores de todo el país, y con la intención de nacionalizar el proyecto, este militante que no se siente identificado ni representado por ninguna línea interna del partido, presentó su proyecto ante los ministerios de Desarrollo Social, Educación y Planeamiento de la Nación e incluso logró una entrevista con el ex subsecretario general de la presidencia, Carlos Kunkel.

De todos sus interlocutores trajo la misma respuesta: “Vamos a analizar los antecedentes y si es viable, cuente con nosotros”, pero pasaron ya dos años y nadie respondió. Díaz asegura que nunca fue candidato a nada, y tampoco quiere serlo, tal vez sólo espera que así como el pequeño Nicolás logró que el Concejo aprobara su proyecto de ordenanza, alguna autoridad de gobierno o legislativa enfoque al futuro con verdadera mirada política y no sólo con apetito eleccionario.