El intendente Miguel Lifschitz le puso cifra al dinero que demandará el "operativo reconstrucción" de la ciudad luego del inusual temporal de la semana pasada: 30 millones de pesos. Además, reclamó a la provincia que se apuren las obras hidráulicas que evitarían los desbordes de los canales Iabrlucea y Salvat y la "llegada masiva" de planes de vivienda que permitan trasladar a la población que habita asentamientos inundables.
"Es una inversión fuerte la que se necesita porque el deterioro es muy importante y es necesario reponer pavimentos, apuntalar la barranca y obras complementarias", entre otras cosas. Y no se cuenta lo que demanda, y demandará, la emergencia social. De hecho, en la atención de los avecuados la Municipalidad leva gastados unos 3 millones. Lifschitz pidió una fuerte colaboración de la provincia y la Nación en dineron constante y sonante.
Antes de la conferencia de prensa que dio el intendente al mediodía, el secretario de Hacienda municipal, Gusvao Asegurado, opinó de dónde podrían salir los fondos: dijo, por ejemplo, que Rosario podría quedarse con la totalidad de los Fondos del Conurbano, justamente 30 millones de pesos, cuya distribución normalmente decide el gobernador.
Asegurado explicó, en declaraciones al programa Tempranísimo, de Radio 2, que los presupuestos municipales –no sólo de Rosario sino de las otras localidades– no tienen ni la magnitud ni la flexibilidad como para hacer frente a gastos como los que se vienen por la catástrofe hídrica.
Y advirtió que, al haber sido en paralelo las tragedias de las dos ciudades principales de la provincia, Santa Fe y Rosario, el gobierno provincial va a tener que ser “muy cuidadoso en cuanto a la distribución de recursos”, que habitualmente favorecen a la ciudad capital.
No, Lifschitz prefirió no polemizar, pero sí sostuvo que esa presencia que los ministros nacionales Ginés González García y Alicia Kirchner, y los funcionarios provinciales tuvieron la semana pasada en Rosario se traduzca ahora en ayuda financiera concreta.
Por fuera del paquete de 30 millones de pesos, el intendente reclamó trabajar también en soluciones definitivas en dos frentes: las obras hidráulicas que se necesitan para que no vuelvan a desbordar los canales Ibarlucea y Salvat, cuyo exceso de agua generó la inundación de las zonas más afectadas de los barrios del noroeste, y la puesta en marcha de planes de vivienda que permita erradicar asentamientos en zona inundables.
Sobre las obras hidráulicas, recordó que una parte –la principal– ya está licitada y la provincia prometió que se pondrán en marcha en un mes, pero pidió que no se demoren otros trabajos complementarios que se necesitan.
En cuanto al tema viviendas, exigió por los planes que deberían "llegar en forma masiva" a la ciudad realmente se efectivicen, porque no sólo se terminará con el riesgo de inundaciones sino que además se mejorará la calidad de vida de los habitantes de los asentamientos a urbanizar.
Y en ese sentido, mencionó que “hay fondos que la Nación tiene establecidos” para el Gran Rosario, como los del Conurbano. Si bien dejó en claro que el monto total de lo que insumirá afrontar los daños de la tragedia se iban a dar a conocer al mediodía que normalmente el gobernador distribuye según su secretario entre distintas localidades de la provincia, vengan completos a la ciudad.
Los Fondos del Conurbano son una partida especial que se creó durante la Presidencia de Carlos Menem, y que se sacaban del Fondo de Reparación Histórica del Gran Buenos Aires, inicialmente para atender la emergencia social en Rosario, en aquella época la capital del desempleo, que llegaba al 21 por ciento en la ciudad. Sin embargo, la ley se modificó durante el tratamiento parlamentario y dejó en manos de una unidad ejecutora, en los hechos controlada por el gobernador, para definir cómo se distribuyen en la provincia. Desde entonces, ha habido quejas de discriminación por parte del municipio local.
Lo que Asegurado pide ahora es que esas partidas vengan completas ante la emergencia a la ciudad, donde las prioridades son la atención de los habitantes de los barrios donde aún hoy hay 70 centímetros de agua y la reparación de los pavimentos de la ciudad, dañados, según el municipio, en un 60 por ciento.