Así, los peones fijaron posición luego de la prórroga para que los titulares de taxis pongan en práctica la ordenanza que los obliga a adoptar uno de tres posibles dispositivos de seguridad: el blindes, el sistema de seguimiento satelital GPS o la luz de pánico.
Para los peones, según dijo el titular del sindicato Horacio Boix, el blíndex es “el más positivo”. Por eso, piden que ese sea el sistema obligatorio y los otros sean opciones para que los coches cuenten con un segundo dispositivo.
“Tenemos que entender que con el blíndex estamos resguardando a los compañeros de la agresión. Lo que pasa es que los titulares no quieren asumir la responsabilidad de poner algo que después no funcione”, afirmó.
En cuanto a la inversión que requiere el blindex, la misma, según Boix, sería de entre 700 y 800 pesos.