Congestión de tránsito, cocheras subterráneas, trenes elevados. Todas problemáticas e iniciativas que parecen estar vinculadas a un fenómeno más bien reciente: el de la saturación de vehículos en la ciudad. Sin embargo, tienen más de medio siglo de debate en Rosario. Debate que con el tiempo queda en el olvido y por eso, la ciudad y sus funcionarios parecen condenados a repetir las mismas propuestas para luego cometer los mismos errores.