Algo que las empresas de telefonía adelantan como inevitable y para lo que los usuarios ya se preparan, pero de todas formas, siempre quedan saludos perdidos en el aire y que nunca llegan a destino.
Es por eso que para esta Nochebuena se esperaba un colapso total en las líneas cuando el reloj marque las 12 y el calendario indique la llegada de la Navidad, momento de emociones y en el que todos tienen alguien lejos a quien desearle felicidad.
Pero hasta las llamadas suelen quedar, en estos casos, en meros intentos de marcado que nunca llegan a transformarse en una comunicación, tarea para la cual es aconsejable la telefonía fija, que cuenta con una plataforma mayor y más estable.
Atenta a eso, mucha gente se encargó de mandar temprano los buenos augurios e incluso desde la mañana ya llegaban mensajes que hasta explicaban que el anticipo era para evitar ser por la noche víctima del colapso.