En la ciudad de La Plata no se venderá más pintura en aerosol. Así, se decidió con el objetivo de evitar que se escriban grafittis en las paredes de las viviendas y edificios públicos, según informaron fuentes comunales.

La medida fue acordada entre el intendente de La Plata, Julio Alak y los propietarios de las pinturerías locales con el objetivo de "contribuir a mantener la ciudad libre de grafittis y leyendas que la ensucian y dañan su patrimonio".

Según un relevamiento realizado por la Municipalidad platense, en la ciudad hay unos 12 mil grafittis.

Fuentes municipales precisaron que se invitó a las ciudades de Berisso y Ensenada, lindantes con la capital provincial, a que adhieran a esta iniciativa.

La medida fue criticada desde sectores políticos de la oposición, que creen que la campaña a favor de la limpieza de las paredes de la ciudad "esconde la intención de acotar las expresiones políticas opositoras en el marco de la próxima campaña electoral".