“Se los denomina aloinjertos y posibilitan mejorar la calidad de vida de los pacientes con restricciones articulares porque se evita la colocación de una prótesis artificial que en algunas ocasiones implica rechazo”, explicó Miguel Alcacer, médico traumatólogo y jefe del operativo de trasplante, a Rosario3.com.
De la cirugía realizada en Rosario –primera en la ciudad, cuarta en el país y número 30 en el mundo– participó un equipo de once profesionales que operaron durante 6 horas, en el sanatorio Los Arroyos, previo estudio de compatibilidad efectuado por el banco de huesos Biotar.
“El paciente ha evolucionado muy bien, y hasta la fecha no ha experimentado síntomas de rechazo”, dijo Alcacer, destacando la labor de todo su equipo de colaboradores.