Es que el flamante secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, negó en Radio 2, la posibilidad de otorgarle el diez por ciento de aumento que piden los trabajadores quienes por su parte, amenazan con instalar una carpa frente al Palacio de Leones si no obtienen su reclamo. En tanto, transcurre la segunda jornada de paro de actividades en la que no faltan complicaciones en el tránsito y la venta ambulatoria ante la ausencia de inspectores.
Consultado sobre la negativa planteada desde el gobierno, el secretario adjunto del sindicato de los municipales, Antonio Ratner aseguró que el pedido de los trabajadores data de agosto y nunca fueron escuchados por el Ejecutivo. A la vez, intentó explicar que el veinte por ciento de incremento salarial logrado en dos partes, quedó “desfasado por la inflación”
“Incluso desde Hacienda reconocen que hay un desfasaje del diez por ciento”, apuntó y justificó el pedido: “Cualquier ciudadano que va a comprar lo siente, la canasta navideña llegó con un 28 por ciento”, agregó. De acuerdo a Ratner, el sueldo de un municipal sin antigüedad alcanza los mil pesos y puede llegar a los tres mil con años de trabajo.
“No es un paro sorpresivo para la Municipalidad, uno lo viene hablando, no surge ahora porque hace cuatro meses que lo venimos discutiendo y esto lo sabe todo el ejecutivo. Tenemos la obligación de velar por los salarios”; expuso y dejó cerrada la puerta a una negociación durante la asamblea prevista para el jueves “cuando por los medios de comunicación salen a decir un día antes que no hay posibilidad de un aumento”, ironizó.
Segundo día y después, ¿la carpa?
Con alto acatamiento se vive la segunda jornada de paro de los trabajadores municipales. A dos días de la asunción del segundo mandato del intendente Miguel Lifschitz y a uno de la jura del gobernador Hermes Binner los trabajadores municipales manifestaron su reclamo por el aumento salarial del 10 por ciento y ratificaron su plan de lucha.
Con una movilización que convocó, según la dirección del gremio, a unas tres mil personas se concentraron en la plaza 25 de Mayo, frente al Palacio de los Leones para reclamar por la suba del sueldo y plantear la extensión del conflicto al ámbito provincial.
A pesar de que el intendente Miguel Lifschitz negó la posibilidad de aumentar los sueldos en lo que resta del 2007, los municipales insisten en el pedido y no sólo eso ya anunciaron la instalación de una carpa de protesta frente a la sede de la Municipalidad.
En tanto, mañana habrá una reunión entre el Ejecutivo y el sindicato y el lunes próximo un plenario de delegados decidirá sobre los pasos a seguir. Todo indica que si el municipio sigue con su decisión en pie de no dar aumentos, la relación con los trabajadores se tensará aún más. Es que ya la Festram anunció un paro en toda la provincia antes de fin de año.