La fiscal María de las Mercedes Balestrini ordenó el secuestro y el análisis de la camioneta, el teléfono y otras pertenencias de la última pareja de Carina Drigani Bulla, de 44 años, cuyo cadáver fue hallado en Icho Cruz, este jueves. Se esperan datos de la autopsia, pero todo indica que la mataron.
Durante la noche hubo un allanamiento en la casa de barrio General Paz, ubicado sobre calle Roma, donde vivían Carina y Hugo Salas, según confirmaron a La Voz fuentes del caso.
Además, se allanó una fábrica de bolsas plásticas que Salas, un hombre de unos 70 años, tiene en Alto Alberdi.
Salas fue quien llevó a Carina en su camioneta Renault Duster blanca hasta su consultorio de barrio Alberdi el martes pasado a las 16 y quien, al volver una hora después, encontró el celular de la mujer, el botón antipánico y una computadora encendida.
Fue entonces que avisó a la Policía de la desaparición, inciándose una búsqueda que culminó en la localidad de Icho Cruz, a unos 45 kilómetros de Córdoba, cuando apareció el cadáver de Carina.
Por el trayecto que debería haber realizado quien llevó a Carina hasta Icho Cruz es que la Justicia también analizará las cámaras de seguridad de los peajes en el camino a Carlos Paz, con el objeto de determinar si es que hay registro del paso por ese sector.
El cadáver de Carina fue hallado por estudiantes en el arroyo La Aguada en Icho Cruz. Estaba mojado y con moretones en las piernas, pero no se sabe si debido a golpes recibidos o por una caída sufrida en ese sector de la localidad cercana a Villa Carlos Paz.
La expareja de Carina, Daniel Baretta, con quien tiene dos hijos, está detenido en la cárcel de Bouwer desde el martes a causa de la supuesta violación de restricción de contacto y por las amenazas que la víctima recibió durante la semana pasada.
Baretta fue sometido este viernes a una pericia psicológica y psiquiátrica. El hombre está imputado por violación de la restricción de contacto, daño y amenazas contra Carina.