Para la policía, está vivo y se oculta en el bosque de los Constituyentes pero por ahora no pueden encontrarlo. Los investigadores del caso de la nena asesinada y violada presuntamente por su padre, quien está desaparecido desde el domingo, no creen en las teorías de suicidio. Por eso este viernes al mediodía y hasta la tarde realizaron un nuevo rastrillaje en la zona del arroyo Ludueña, aunque no tuvieron éxito.
De hecho, gracias a la tarea de dos perros de la Unidad Regional II especialmente adiestrados para la búsqueda de personas –de nombres Hueso y Dago– se encontró el lugar donde el sospechoso habría pasado la noche.
Según policías que trabajan en el lugar explicaron al periodista de Radio 2 Gustavo Poles, estos perros olieron primero ropa usada en los últimos días por el hombre y luego caminaron cerca de un kilómetro dentro del Bosque de Constituyentes hasta el lugar donde, por los diversos elementos encontrados, se cree que pasó la noche.
Otras autoridades policiales señalaron a Canal 3 que el operativo se realizó principalmente en cañerías y tuberías del arroyo, en la zona arbolada entre Rosario y Granadero Baigorria. Participaron cerca de 60 agentes de diferentes reparticiones como policía a caballo, perros, orden público e investigaciones. También bomberos y guardia urbana.
La presunción es que el hombre “está vivo y se oculta en bosque de Constituyentes”, insiste la policía, quien asegura que pese a la versión que indica que hace unos días el hombre se quiso suicidar no hubo más señales al respecto y tampoco hay pruebas de que alguien haya hecho justicia por mano propia.