El ministro de Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari, anunció que su país enviará una delegación a Turquía para tratar sobre las medidas políticas y de seguridad que ambos países deben adoptar para resolver la crisis en el Kurdistán iraquí.
Tras reunirse con su homólogo turco, Ali Babacan, que llegó a Bagdad, Zebari explicó en una rueda de prensa conjunta que Turquía e Irak han acordado una "posición común para luchar contra el terrorismo, allá donde esté", en referencia a las acciones de los separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Por su parte, Babacan destacó que, pese a los vínculos tradicionales entre los dos países, "desafortunadamente, la situación en el norte de Irak por la presencia del PKK está creando graves problemas".
"Turquía defiende la integridad territorial de Irak, es uno de nuestros principios. Pero la lucha contra los terroristas también es un principio nuestro, que no tiene por qué chocar con el anterior", dijo Babacan.
El diplomático turco señaló que existen varias formas de combatir el terrorismo como la económica, la diplomática, la cultural y la militar, aunque Zebari apostilló que confía en que ésta vía, la militar, "sea la última opción".
"Espero que se llegue a una solución, pero cualquier amenaza a la estabilidad en el norte del país puede tener consecuencias graves", dijo Zebari, quien añadió que su gobierno no va a "permitir a ningún partido ni grupo que envenene las relaciones entre el Gobierno iraquí y el turco".
El pasado miércoles 17 de octubre, el Parlamento turco aprobó la posibilidad de realizar incursiones militares en el norte de Irak para combatir al PKK.
La autorización de la Cámara turca es válida por un año y permite hacer uso de ella cuantas veces lo considere necesario el Ejército turco, que tiene más de 100.000 soldados en la frontera con Irak desde la primavera pasada.
En este marco, miles de turcos marcharon para protestar contra las actividades terroristas dos días después del enfrentamiento entre rebeldes kurdos y soldados turcos cerca de la frontera con Irak, donde murieron, al menos, doce soldados.