El hotel de la ciudad deportiva de Rosario Central, donde concentraba durante esta pretemporada el plantel profesional, sufrió un incendio en la noche del miércoles, lo que provocó la evacuación del mismo y que los jugadores se retiraran a sus domicilios particulares.

El fuego se originó pasadas las 20 horas del miércoles, cuando un chico que juega en las inferiores (no trascendió el nombre) dejó la estufa de una de las habitaciones del piso superior muy cerca de un colchón. En ese momento la luz estaba cortada y el joven no se percató del peligro. Algunas horas después, cuando se reestableció el servicio energético, un par de jugadores comenzaron a ver humo y se dieron cuenta del siniestro, que por suerte no dejó consecuencias graves.

Obviamente, ante este cuadro de situación plantel y cuerpo técnico decidieron retirarse a sus domicilios particulares y suspender momentáneamente la concentración.

Con este desolador panorama, el técnico canalla Carlos Ischia se comunicó con el presidente Pablo Scarabino para solicitarle imperiosamente que consiga a la brevedad un hotel donde que el equipo pueda alojarse los últimos días de esta pretemporada. Sin embargo, el DT se encontró con una respuesta inesperada y poco feliz: no hay presupuesto.

Esta negativa se suma a la poca procacidad que mostró el mandamás auriazul para asegurar la continuidad de Cristian González, un jugador que para el técnico puede resultar clave pero que Scarabino no quiere en el equipo. Mañana se volverían a encontrar y tratarán de limar las asperezas que han aparecido últimamente.