La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) presentó hace un año un recurso de habeas corpus en el Juzgado de Instrucción de la 11ª Nominación de Rosario, a fin de que la Justicia arbitre las medidas que mejoren la situación de la población detenida en comisarías de la ciudad.
Un año más tarde, el Juzgado resolvió la cuestión rechazando el recurso por considerar que en los últimos tres años se redujo la cantidad de detenidos en las seccionales y se pusieron en marcha cuatro grandes obras que permitirán derivar a una mayor cantidad de presos alojados hoy en comisarías.
Además –y aún en contra de un fallo de la Corte Suprema nacional que resolvió de manera favorable el mismo tema en Buenos Aires, a pesar del voto en disidencia del juez Boggiano– el fallo local explica que es innecesaria una resolución de carácter general para garantizar la situación de los detenidos en su conjunto, ya que de ese control “debe encargarse cada uno de los jueces ligados a las respectivas causas”.
La CTC apeló la medida judicial y presentó este martes un recurso de “expresión de agravios” en el que vuelve a solicitar que el control de los presos pase a la esfera del servicio penitenciario de la provincia y deje de estar en manos de las comisarías.
“Los fundamentos expuestos por la Justicia para rechazar nuestro pedido son erróneos", explicó Carmen Maidagan, abogada de la CTC, a Rosario3.com.
Un nuevo reclamo para que los presos no estén en las comisarías
Luego de que la Justicia rechazara un hábeas corpus, la Coordinadora de Trabajo Carcelario denuncia los métodos que utiliza la policía para adaptar el número de presos al tope establecido cuando llegan los controles judiciales
En primer lugar, "porque la población carcelaria se redujo sólo de 1.200 a 1.000 detenidos, cuando el tope debería ser 300 y además, de los cuatro edificios anunciados por el gobierno provincial para descomprimir la situación sólo el penal de Piñero y la Alcaidía de Jefatura fueron habilitados en parte para ese fin”, planteó. "El resto de lo prometido: el mini penal de la seccional 11 y otro similar en la 19ª, según Maidagan aún no fueron inaugurados", detalló.
Como agravante de la situación vigente en las seccionales rosarinas desbordadas de presos, el expediente cuenta con el testimonio de un policía que describió al juez el procedimiento común en las comisarías de la ciudad que pone en evidencia la vulnerabilidad de los controles procedentes de Tribunales.
Según relató el efectivo policial, el mecanismo ordenado por la autoridad máxima de las comisarías consiste en derivar de forma provisoria los presos que exceden el máximo fijado por la Justicia, durante los días de inspección y en reintegrarlos al lugar, una vez que finalizan los controles.
La CTC basó su presentación en un informe elaborado por la sección Planificación y Arquitectura de la misma policía provincial, según el cual el 70 por ciento de las seccionales de Rosario presentan condiciones inadecuadas para alojar personas detenidas.