De hecho, muchos de los viejos terrenos inundables que rodean la cuenca del arroyo se convirtieron tiempo después en preciados lotes en los que hoy se levantan countries y nuevos barrios.
Empalme Graneros fue durante décadas la zona más afectada por las inundaciones y por eso los vecinos de ese barrio, que creían desterrado el riesgo, entraron en pánico cuando se dijo que la zona estaba en alerta amarilla ante un posible desborde del Ludueña.
Los anegamientos más grandes fueron los de los años 1940, 1971 y 1986, cuando la crecida del arroyo no sólo afectó a Rosario, sino que también generaron problemas en Pérez y Funes.
En los años posteriores, cuando hubo inundaciones las mismas estuvieron focalizadas en Nuevo Alberdi –la zona más afectada con estas lluvias– donde resta completar la canalización de los canales Ibarlucea y Salvat y el tramo del Ludueña que se extiende entre Circunvalación y el Rosario Golf Club.