Vecinos del country del club Logaritmo se pronunciaron a favor de vivir en un barrio cerrado y reclaman una pronta resolución en medio de “una controversia jurídica, política y personal”, según expresaron.
Durante junio, el jefe comunal de Ibarlucea –donde se emplaza el espacio habitacional–, Jorge Masson, desarrolló una encuesta a los vecinos para conocer su postura, sobre todo acerca del uso de tres de las calles internas del country.
El resultado, indicaron, fue el pedido mayoritario (93 por ciento) de vivir en un barrio cerrado, mientras que "también se pudo corroborar que la minoritaria queja de algunos propietarios (7 por ciento) se basaba en la falta de una ordenanza, por parte de la comuna, que durante todos estos años haya regularizado el uso de las calles internas”.
Destacaron que "todos los emprendimientos privados que se encuentran dentro de Ibarlucea, como Los Alamos, Solares de Ibarlucea o La Rinconada, han tenido rápida respuesta por parte de la comuna, pero no así el club".
Recordaron, en ese sentido, que "incluso en uno de los últimos intentos de regularizar esta situación, en la fallida ordenanza 692/2013, con la firma del ex jefe comunal José Santángelo, se transfieren estas tres calles al Logaritmo Rugby Club, en otros artículos se tomaba una decisión similar con los otros barrios".
Finalmente señalaron que todo fue "luego de que la comuna de Ibarlucea revocara en diciembre pasado la ordenanza 802, sugestivamente el 10 de diciembre de 2015, día del cambio de autoridades comunales, que allanaba el camino para dar lugar al status de barrio cerrado". Y manifestaron que "el club ya ha dado cumplimiento a todos los requisitos solicitados por la comuna, quedando liberado el camino para la sanción de la ordenanza tal como se comprometió el jefe comunal ante las autoridades de Logaritmo".