Los incidentes, en los que hubo varios lesionados leves, se registraron luego de que las autoridades del CNE recibieron a una delegación de 12 manifestantes que leyeron un documento de tres páginas contra el proyecto de reforma de Chávez.
La marcha opositora, en la que participaron dirigentes de varios partidos y grupos políticos, partió de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y culminó a tres calles de la sede del CNE en el centro de Caracas, según un acuerdo alcanzado entre los representantes estudiantiles y las autoridades.
La caminata, en la que intervinieron varios miles de personas, discurrió sin incidentes y en medio de un ambiente festivo hasta que llegó a su punto de destino.
Entonces, y tal como estaba previsto, una delegación de los manifestantes se trasladó al CNE donde expuso sus puntos de vista ante la directiva del organismo.
Sin embargo, algunos de los integrantes de la comisión aprovecharon el momento para sacar unas cadenas y, frente a las cámaras de televisión, tratar de amarrarse a una de las barandillas de la sede, cosa que impidieron varios agentes de la Guardia Nacional.
Casi simultáneamente, un pequeño grupo de los manifestantes que esperaban en la calle trató de superar el cordón policial instalado en las afueras lanzando objetos y valiéndose de las vallas que delimitaban el punto acordado para finalizar la marcha.
Estos actos dieron pie a que los cuerpos antidisturbios utilizasen gases lacrimógenos y terminase la marcha en carreras alocadas y con varias personas afectadas por crisis respiratorias leves.
Germán Yépez, directivo del CNE, dijo que los estudiantes opositores tuvieron la oportunidad de exponer sus puntos de vista y garantizó que el organismo los evaluará.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Tarek El Aissami, calificó de "poco seria" la actitud del sector estudiantil que provocó los incidentes y dijo que con el intento de encadenamiento y con su agresión a la policía cumplió con un "show mediático" preparado para la televisión.
Entre los objetivos de la manifestación, según declararon mientras caminaban, estaban el rechazo a la reforma de Chávez y la petición para que el referendo en el que se probará o rechazará el proyecto sea aplazado dos o tres meses con el fin de que la gente conozca mejor su contenido.
Fuente: EFE