La celebración del Año Nuevo se realiza en muchos países de mundo con su respectivo huso horario y las tradiciones que tiene cada cultura en particular: la comida, los fuegos artificiales y la reunión con amigos y familia son elementos comunes en la mayoría de las religiones y sociedades.
Todas las culturas desean paz, prosperidad y felicidad asegurada para el año entrante, aunque cada una cuenta con rituales específicos y tradiciones.
En Alemania, intercambian regalos el día de la Nochevieja, como símbolo de buenos augurios para el nuevo año. Los obsequios suelen incluir pequeñas figuritas de cerdos, tréboles de cuatro hojas o "Glückspilz", que son los hongos de la suerte. Y derriten figuritas de plomo sobre una cuchara sostenida sobre una vela, y la forma resultante, al verterla en agua fría, se interpreta como una representación del año que comienza.
En Dinamarca, la tradición centenaria se trata de, el primer día del año, arrojar al suelo la vajilla utilizada en la cena de Nochevieja. Según la creencia local, romper más platos augura la llegada de nuevos amigos en el año venidero.
En Japón los templos suenan sus campanas 108 veces. Esta práctica, arraigada en la tradición budista, busca purificar los 108 deseos terrenales que generan sufrimiento. Es una práctica que se asemeja a la tradición de 12 campanadas, muy comunes en muchos países.
En Ecuador, la llegada del Año Nuevo se celebra quemando un muñeco gigante, que puede alcanzar hasta 10 metros de altura. Fabricado con papel, madera y fuegos artificiales, este muñeco simboliza la renovación y augura buenos deseos para el nuevo año.
Los filipinos tienen la costumbre de recibir el Año Nuevo vistiendo prendas y accesorios con lunares. Estos círculos simbolizan la prosperidad, y además de la vestimenta, hacen sonar monedas en sus bolsillos para atraer la riqueza.
En España, la tradición de las 12 uvas es reconocida en el mundo. Según la costumbre, las personas deben comer una uva por cada campanada que marca la medianoche del 31 de diciembre. Aquellos que logran consumir todas las uvas a tiempo se les augura un año lleno de suerte y prosperidad.