Después de la repercusión que generó el cruce entre “La China” Ansa y Santiago Maratea en PH: Podemos Hablar (Telefe), Andy Kusnetzoff quedó en el centro de la polémica por una serie de movimientos de mandíbula que despertaron sospechas en las redes sociales. Ante las versiones que lo vinculaban con el consumo de drogas, el conductor decidió aclarar la situación y explicó que se trata de tics nerviosos que tiene desde la infancia.

El descargo tuvo lugar este lunes, al aire del programa de radio que conduce, Perros de la calle, en Urbana Play. Andy aprovechó el espacio para desmentir las especulaciones.

“Primero le quiero pedir disculpas a Cande Molfese. Tuvimos una charla muy seria una vez y Cande es la encargada de explicarle a la gente que no tomo cocaína, nunca tomé. Y realmente no la está pasando bien”, expresó.

“No puedo más. Me pasé todo el fin de semana dando explicaciones. La gente me llama, me pregunta, y les digo: «No, chicos, Andrés no consume cocaína»”, agregó ella.

Por su parte, Kusnetzoff se tomó la situación con ironía y lanzó una broma dirigida a su familia: “Mamá, quedate tranquila... mamá, nunca probé la cocaína. Cuando dicen raquetazos, es porque estoy jugando al tenis”.

Sin embargo, el conductor también se refirió seriamente a las versiones que circularon y reconoció que su trayectoria profesional durante la década del 90 pudo haber alimentado algunas especulaciones. “No me ayudó haber trabajado tanto en los 90 con un montón de gente y lo entiendo, pero ¿qué querés que haga? Te juro que lo contaría, porque a esta altura sería un problema de negación y adicción fuerte que no lo es, pero igual cada uno que crea lo que quiera y no los voy a convencer”, sostuvo.

Durante la charla, Manuela Viale le consultó sobre los movimientos que se pudieron observar en el programa de Telefe. Andy explicó que padece tics nerviosos desde que era chico y que estos pueden manifestarse en distintas partes del cuerpo. “Los tengo desde los 10 años. En un momento, mi hermano, como método pedagógico, le dijo a mis amigos: «Mirá, cuando él haga un movimiento con la pierna, ustedes péguenle en la cabeza». No me ayudó”, recordó.

Además, contó que estos movimientos aparecen por períodos y que no siempre se manifiestan de la misma manera. “Son épocas. Pero ahora realmente no me está ayudando que sea la mandíbula, estuve mucho con el cuello, pero la verdad que la mandíbula…”, explicó.

“Laburé en los 90, con un montón de gente que lo asumió y lo contó… también en la radio, en todos lados las balas me pegaron cerca, que no tiene nada de malo. Pero después yo tengo una personalidad que vos me ves y coincide mucho con alguien que está... acelerado. Más los tics, más la sinusitis que tomo la gotita para la nariz. Hay un momento donde tiene cuatro patas y lo entiende”, agregó.

Finalmente, el conductor volvió a desmentir las versiones y cerró el tema con otra frase irónica: “Creo que desde que me lo dijeron hasta que llegamos acá, pasaron 30 años. Ya se me notarían los síntomas”.