Carmen Barbieri estuvo junto a Pampita en un mano a mano donde la conductora abrió su corazón y respondió a preguntas de la intimidad. La humoristas narró la pérdida de un embarazo, habló del presente de Federico Bal, contó historias de amor y el tiempo que lleva sin tener relaciones sexuales, 

Consultada por el noviazgo de su hijo con Evelyn Botto, Barbieri confesó que le gustaría ser abuela pero “no lo vuelvo loco con «¡Ay, quiero ser abuela!». Si viene, soy la mujer más feliz del mundo. Y si no viene, también soy la mujer más feliz del mundo”. 

“Quiero que tenga una relación como la está teniendo ahora con Evelyn, pero que sea consciente, que no haga sufrir a las mujeres, siempre le digo que las mujeres sufrimos mucho por los hombres”, sumó. Acto seguido, contó que reta mucho a su hijo por las formas en las que se relaciona con sus parejas. Y aseguró que ese ”gen" lo heredó “del abuelo, mi papá (Alfredo Barbieri), y de su papá (Santiago Bal)... Viene por todos lados. Pero ahora Fede tiene 36 años. Ya es un hombre”. 

Más adelanto, Pampita quiso saber cómo es Barbieri y en el sexo y la capocómica fue sincera. “¿En el sexo? Uy, hace tanto”, dijo entre risas y sumó: “Hace mucho, será, qué sé yo... nueve, diez años porque estoy grande y el sexo tiene que ser con alguien muy especial. Que me mueva el piso, pero no por lindo ni porque tiene plata, ni porque…”

En ese sentido, recordó a Trapito una ex pareja de ella que vendía insumos médicos y a quien consideró uno de los amores de su vida. “Trapito era bárbaro. Te lo cuento y me emociono. Era para enamorarme de Trapito, pero... yo me niego mucho al amor de pareja”, dijo Carmen.  

También habló de Santiago Bal y lo difícil que fue ser su compañera. “Fue difícil acompañarlo en esta vida de amor. Pero nunca nos peleábamos, nunca hubo gritos... hasta que un día se cayó todo: somos muy mediáticos. Yo armé una familia, vos me vas a entender. Armé una familia con todo el amor de mi vida, porque lo que quería era tener todos unidos. Los hijos de otras mujeres de Santiago quería que estuviesen en casa, tenían sus habitaciones. Quería que las madres de esos hijos festejaran los cumpleaños y venían... Julieta (hija de Silvia Perez) dice que yo soy su segunda mamá... Había armado una casa tan linda y una familia tan linda y de golpe se vino abajo. No podía creerlo”, recordó. 

"Mirá que yo iba a análisis. Mi psiquiatra me decía: «Cada vez que entrás me pongo el cinturón de seguridad», porque yo le decía: “¡Lo voy a matar, lo voy a matar!”. Y señaló que “el dolor era tan grande, porque luché tanto por ese hombre: para que viviera, para que disfrutara de los hijos y después, de golpe, se vino todo abajo, que no podía seguir adelante”. 

Es decir, no veía una vida sin Santiago Bal. Y tuve mucha ira... por eso cuando desde mi programa le hablo al televidente, le digo: «No tengan tristeza porque estamos pasando un momento muy malo en nuestro país y el argentino está sufriendo mucho. No tengan tristeza y no tengan ira, no se enojen», porque la ira es tan mala, porque te transforma en un monstruo que no sos. Sufrís tanto, tenés tanto dolor que decís cosas o hacés cosas que hieren mucho a otra gente y no te das cuenta. El dolor te transforma en un monstruo”, relató. 

A la hora de contar la decisión más dolorosa de su vida, Barbieri recordó un embarazo que no llegó a término. “Yo a Fede lo tuve a los treinta y cuatro años y a los treinta y nueve quedo embarazada otra vez de Santiago. Y al segundo mes ya tenía dieciocho de presión. «No llegás ni al quinto mes», me dijo el médico que siempre me atendió, que sí quería que yo tuviese otro chico. Me dice: «Te doy un consejo, no te arriesgues. No solamente podés perder el bebé, podés perder la vida», dijo y sumó: Fue horrible. Tuve que interrumpir el embarazo. Eso lo conté hace poco a Fede. Me hubiera encantado tener otro hijo”.