Este martes comienza el año 4724 para la cultura china y un nuevo ciclo zodiacal signado por el Caballo de Fuego, que se extenderá hasta el 5 de febrero de 2027. Para la astróloga y estudiosa de la cultura china Ludovica Squirru Dari, se trata de un tiempo marcado por “movimientos bruscos, desafíos y revoluciones para toda la humanidad”.
En su libro Horóscopo Chino 2026 (Ediciones B), Ludovica advierte que “en el año del Caballo de Fuego, tendremos que cabalgar en un mundo con nuevos paradigmas, valores, guerras, enfermedades y cambios climáticos. Y aprender a domar a este signo que nos tomará examen”.
“Es un llamado a vivir con conciencia, a sanar vínculos, cuidar el planeta y comprometernos con la paz, la solidaridad y el amor”, indica la astróloga en la contratapa de su libro sobre la particular energía del Caballo de Fuego, cuyo último reinado fue en 1966.
Las previsiones para cada animal
En Horóscopo Chino 2026, Ludovica comparte –tal como hace de manera ininterrumpida desde 1984– una guía para los próximos meses para cada uno de los 12 animales que integran el ciclo zodiacal basadas en la intuición, el I Ching y el Ba Zi.
En orden, el primero de los animales de este “zoológico” es la Rata que, en palabras de Ludovica “sabe que tiene más posibilidades de sobrevivencia que cualquier signo del zoo chino. La permanencia, desde el inicio de los tiempos, y la capacidad de resiliencia están en su ADN, en su fe en que no será atrapada”.
“El caballo es su opuesto complementario, el signo que más amor-odio le provoca y el espejo de sus defectos y zonas blindadas. Por eso, el año será la gran oportunidad de salir de la baticueva”.
El segundo de los animales del ciclo es el Búfalo. Para él, Ludovica anticipa un 2026 “desafiante y lleno de movimiento”.
“La relación entre el buey y el quino es de atracción fatal. Por ello, les recomiendo que hagan todas las prácticas de autoayuda que conozcan, pues el año del caballo será una multiprocesadora acelerada de situaciones que deberá resolver en menos de lo que canta un gallo”.
El tercer animal del zoo es el Tigre que “quedó con rasguños en su tersa piel y en su corazón durante al año de la Serpiente de madera (2025)”. Para él, “el Caballo de Fuego, su aliado, compañero, socio y amor saldará el karma vivido hacia la liberación”
En el caso del Conejo, la astróloga le augura un tiempo de turbulencias: “El año del caballo será un tsunami, tifón, sismo para su naturaleza delicada y preventiva; por eso es recomendable que comience con todos los tips, técnicas de autoayuda para estar en estado físico, mental y emocional para encauzar el año positivamente”. Y aconseja: “Necesitará anidar, estar cerca del zoo y de los amigos”
Al Dragón, el año del Caballo de Fuego lo obligará a “agudizar el tercer ojo, los seis sentidos, la intuición”: “A pesar del agotamiento, sabe que tiene que desplegar sus alas y rescatar a los nobles, a los niños, a los que dieron y dan su vida para ayudar a mejorar el mundo en extinción, el que no cuidamos, y con tanta indiferencia, no agradecimos que nos hospedara y aguantara”.
Este martes 17 de febrero la Serpiente cierra su año. Y para ella, la llegada del equino “será como recuperarse de un gran exilio”. Sin embargo, “el I Ching aconseja no volar más alto que el pájaro que está en el nido. No arriesgarse a grandes cambios antes de no afianzar lo cercano: la casa, el trabajo, los afectos”.
Para el Caballo, Ludovica augura que el 2026 será “un antes y después en los cambios mundiales, nacionales, y especialmente, personales". Y añade: "Pagará peaje kármico con despedida de seres queridos, con su salud y con el agujero de ozono en su desbocada vida afectiva".
La Cabra tendrá un tránsito “de transformación, transmutación, cierre de un ciclo rumbo a otro" en el año que comienza. Y sigue: “Animarse al cambio antes de que sea tarde y quede a la deriva en un mundo cruel que no valora las virtudes y bondades que alberga su corazón (…) Será un año de revelaciones y cambios en su existencia”.
El Mono “se lleva bien” con el Caballo. “Tienen afinidad más en la parte artística, frívola, sentimental que en los valores y en la lealtad de ambos”, puntualiza Ludovica. “El Mono sabe que debe cerrar un gran ciclo en su vida con mucha cautela, sin impulsos ni segundas intenciones, para abrazar el nuevo tiempo que será revolucionario en su vida”.
El Gallo y el Caballo conforman “una buena dupla para salir a la cancha, al escenario”. En este 2026, Ludovica les anima “a preparar un viaje en el que el Gallo organiza a la perfección los detalles: lugar, hotel, excursiones, fiestas, el look para cada ocasión. Y el caballo sigue el GPS".
Sin embargo, este animal no estará ajeno al “caos y el desorden” equino: “El año estará pleno de enseñanzas para usted”.
De cara al 2026, el Perro deberá enfrentar “la crisis existencial”. En el año del Caballo de Fuego, “tomará las decisiones postergadas durante los años en los que estuvo evaluando su futuro". Para la astróloga, “la relación entre ambos signos es estimulante, creativa, solidaria". En ese sentido, anticipa: “Renacerá la firmeza en sus ideas y convicciones, tendrá claro el rumbo que le quiere dar a su vida y pondrá primera para el arranque".
El último animal del ciclo zodiacal es el Chancho. En palabras de Ludovica: “Siendo uno de los signos más individualistas del zoo, se acercará y se integrará en la comunidad de los hombres para aportar su mano de obra, talento, experiencia, tiempo y energía atravesando un nuevo portal en las costumbre y hábitos de la naturaleza”.
Podés leer un fragmento del libro Horóscopo Chino 2026, de Ludovica Squirru Dari, ingresado a este link del grupo editorial Penguin Random House.