El último domingo, en Metropolitano, el cantante David Bisbal brindó una verdadera celebración de música hispana. Rosario fue testigo de un tour con clásicos que son “Eternos” y que el vocalista español inmortalizó con su voz.

Bisbal se subió al escenario al pasadas las 21, saludó y dio inicio a la fiesta con una ovacionada arenga: “Bienvenidos y bienvenidas al tour Eternos. ¿Estamos cansados? Pues claro que no, esto va a ser un no parar”. Desde los primeros acordes de “Vivir así es morir de amor”, el clásico de Camilo Sesto que abrió la noche, el público rosarino se entregó por completo a cantar a viva voz.

El concierto combinó a la perfección el concepto de su nuevo álbum, Eternos, una obra coral que rinde homenaje a los compositores más grandes del cancionero romántico latinoamericano, junto con los éxitos que lo convirtieron en un ícono pop a nivel mundial.

 David Bisbal en Metropolitano (dosdosunoprensa/Diego de Bruno)

Ante un predio colmado por miles de fans de toda la región, el cantante almeriense desplegó su inconfundible energía, carisma y potencia vocal durante más de dos horas de espectáculo. Acompañado por una puesta en escena audiovisual de primer nivel y una banda impecable, Bisbal regaló momentos de profunda emoción interpretando himnos como “Abrázame muy fuerte”, de Juan Gabriel, y “Adoro”, de Armando Manzanero.

Perpetuando una noche inolvidable, el artista mantuvo un ida y vuelta súper cálido y cercano con sus seguidores. “Vamos a cantar todos esos temas que nos han unido desde el principio de la carrera” , dijo marcando el histórico romance y agradeciendo la lealtad que mantiene con la Argentina.

El clímax de la "rumbilla" llegó en la segunda mitad del show, cuando el español contagió el baile al ritmo de sus colaboraciones modernas como “A partir de hoy” y “Si tú la quieres”.

  David Bisbal en Metropolitano (dosdosunoprensa/Diego de Bruno)

Para reabrir el paso a esas canciones que se dedican en más de una ocasión, el español tomo la palabra nuevamente e hizo una invitación antes del tema “Mi princesa” : “Acompáñame, Rosario, que volar solo no puedo” .

La ovación total de la noche se reservó para el cierre, donde Bisbal encadenó de forma implacable las canciones más esperadas de su trayectoria: “Esclavo de sus besos” , Bulería" y “Ave María” , con todo el Metropolitano cantando y rendido a sus pies.

David Bisbal reafirmó su vigencia absoluta en los escenarios latinoamericanos y deslumbró con un recital que promete ser Eterno en la memoria de todo el público presente.