El proyecto musical que hace apenas unas semanas cruzó las fronteras de Rosario y llegó hasta el propio Liam Gallagher ya tiene un nuevo capítulo. En el marco del Día de la Independencia, el profesor Pablo Parente presentó un nuevo video protagonizado por alumnos del colegio San Carlos, quienes esta vez dejaron de lado el repertorio británico para rendir homenaje a la música argentina y latinoamericana.

La nueva producción reúne dos canciones profundamente representativas: “Tren del cielo”, popularizada por Soledad Pastorutti, y “La Piragua”, un clásico de la música colombiana. Ambas fueron unidas en un arreglo original realizado por el propio docente, que además sumó una novedad respecto del proyecto anterior.

En esta oportunidad no solo participa el coro del colegio, integrado por unos veinte alumnos, sino también el ensamble orquestal del San Carlos, un espacio que funciona desde hace alrededor de cuatro años. Bajos, guitarras, percusión e instrumentos latinoamericanos forman parte de una versión completamente original, creada e interpretada por los propios estudiantes.

“Son versiones totalmente nuestras”, explicó Parente a Rosario3,  destacó que este segundo trabajo representa mucho más que un nuevo video. “Continuar con este proyecto es súper importante por dos motivos. Primero, porque los chicos están muy entusiasmados después del suceso que significó la canción de Oasis. Y también porque me dio un crédito extra para motivarlos con canciones que quizás en otro momento no hubiéramos podido hacer porque podían generar menos interés”.

 Pablo Parente junto a sus alumnos  

Lejos de quedarse con el impacto internacional que generó el primer video, el docente decidió aprovechar ese impulso para acercar a los alumnos a un repertorio en español. “Les propuse trabajar con música argentina y latinoamericana y terminó encantándoles. Fue una respuesta hermosa”, aseguró.

Pero el fenómeno no solo se reflejó en las reproducciones, los comentarios o la repercusión en redes sociales. Según contó Parente, también produjo un cambio inesperado dentro del aula.

“Antes era una clase de música. Hoy los chicos estudian en sus casas y cuando llegan a esos 45 minutos semanales ya tienen preparado lo que vimos la semana anterior. Eso realmente antes no me había pasado y creo que es parte del legado que dejó toda la repercusión del video de Oasis”, contó.

Para el profesor, lograr ese compromiso en tiempos donde las pantallas compiten constantemente por la atención de los más chicos representa uno de los mayores logros del proyecto.

“Reconozco que quizás tenga que ver con lo apasionado que es el profe”, dijo entre risas. Y enseguida explicó cuál cree que es la clave: “Dar clases es como ser músico. Tenés que mostrar sinceramente lo que tenés adentro y el que está enfrente se contagia. También puede sentirlo”.

Después de emocionar al líder de Oasis con una interpretación que recorrió el mundo, el desafío ahora es otro, demostrar que la música argentina y latinoamericana también puede convertirse en una herramienta para despertar curiosidad, compromiso y entusiasmo dentro de una escuela. Y, a juzgar por la respuesta de los alumnos, ese camino ya empezó a dar sus primeros frutos.