Natalia Oreiro fue invitada a Otro día perdido, el programa que conduce Mario Pergolini. Directa y extrovertida, la actriz tuvo un cruce con Agustín Rada que fue tan divertido como picante. También se refirió a la crianza de su hijo y el vínculo con la tecnología.

Natalia Oreiro repasaba parte de su carrera cuando tuvo un ida y vuelta con Rada. Según publicó El Trece, dijo: “Fue la mejor escena” al referirse a su película y el conductor le hizo notar que sus declaraciones eran resonantes.

Y fue Rada el que acotó: “Me pegó. No una, 16 veces”. Oreiro se defendió: “Lo decía el guión”. “Pero no era necesario ponerse anillos. Dijiste, ya tengo el anillo puesto, vamos a tener que repetir todas las escenas con el anillo”, apuntó Agustín sobre escenas que hicieron juntos en Re loca.

“Creo que es la mejor escena de la película. Ay, qué sensacionalista. Se nota que trabajás en televisión”, bromeó Natalia.

“Yo tengo ganas de irme hoy. Me pegó un cachetazo”, siguió Rada.

La actriz entonces lo invitó a sentarse cerca: “Vení que te quiero. Vení acá. No me tengas miedo”. Fue en ese momento cuando Rada recordó: “Me pega la cachetada. Y quedó bárbara la escena. ‘Repitamos los planos’. Y ella dijo ‘ay, no me di cuenta. Tenía el anillo puesto. Y medio que se me ríe. Tenía la cara así. Yo estaba pidiendo paracetamol por todos lados. Tenía la jeta inflamada”.

En otro tramo de la entrevista, Oreiro habló del uso responsable de la tecnología en su hijo. “No le molesta, lo respeta, pero no es algo que le interese aparecer”, aseguró sobre cómo su hijo maneja la exposición mediática.

Evelyn Botto recordó el uso responsable de la tecnología que la actriz impone sobre su hijo. Oreiro empezó contando: “En realidad, cuando sabés que el exceso de algo a tu hijo no le va a hacer bien, no se lo das. Pero eso depende de cada familia”.

“Hay que hacer acuerdos entre las familias más cercanas del círculo. Él va a un colegio que propone no usar pantallas a determinada edad, y eso ayudó muchísimo. Dentro del gran grupo de compañeros, tiene un grupo más cercano, y con esas familias hemos hecho un acuerdo para retrasar lo máximo posible, pero dándole herramientas”, admitió.

Sobre las herramientas que le da, explicó: “Si vos le decís que no y el mundo va por otro lado, se puede sentir frustrado y enojarse. Pero si le das herramientas para que comprenda por qué no, es distinto”.

Además, recordó lo difícil que puede ser que un niño no use el dispositivo: “Si todos los amigos están con el teléfono, es muy difícil. Pero si podés hacer acuerdos entre familias y sostenerlos, hay formas. Primero está bueno que tengan teléfonos como los que teníamos nosotros para mandar mensajes y llamar, y lo otro ya va a llegar”, dijo.