Hay personas que vieron a Lionel Messi. Y hay otras, muy pocas, que lo miraron de verdad. Gustavo Ortiz pertenece a ese grupo. No solo lo fotografió: lo siguió, lo esperó, lo entendió. Durante casi dos décadas, estuvo del otro lado de la cámara capturando lo que millones no podían ver.
“Leo es muy expresivo. Fotográficamente lo dice todo con la cara. Sabés cuándo está contento, cuándo tiene bronca, cuándo quiere que termine un partido o cuándo está por hacer historia”. Esa mirada, la del fotógrafo que no solo registra sino que interpreta, hoy se transforma en una muestra imperdible: “Instantáneas de gloria”, que se inaugura este lunes a las 19 y se podrá visitar hasta el 25 de mayo en el Museo del Deporte Santafesino (Ayacucho 4800, Rosario).
Ortiz no es un fotógrafo más, es el único reportero gráfico argentino que cubrió los cinco Mundiales de Messi. “Arranqué en el ‘93, pero a Leo lo sigo desde 2006. Son casi 20 años”, dice. Ese recorrido se traduce en un archivo inmenso que incluye Copas América, Juegos Olímpicos, giras y amistosos, miles de imágenes que hoy construyen una narrativa completa. “Trabajar para medios de España me permitió enfocarme mucho más en él. Y eso me dio algo único: un archivo de Leo desde que era un chico hasta convertirse en el capitán campeón del mundo”.
La muestra no es solo una exposición, sino un recorrido emocional que permite ver ese crecimiento en primera persona. “Van a ver a un Leo joven, disfrutando su primer Mundial como un nene, estando atrás de las estrellas, porque en ese momento él no era la estrella”, cuenta. Después aparece el paso del tiempo: el crecimiento, las frustraciones, las finales perdidas, la transformación. Hasta llegar a ese momento que lo cambió todo.
Durante años, Ortiz sintió que le faltaba algo. “Yo hacía muestras de la Selección, pero nunca tenía la foto que quería. Siempre faltaba la Copa. Esa era la frutilla”, admite. La imagen soñada, la definitiva, la que justificaba todo. Y finalmente llegó. “Después de tanto esperar, se dio. Por eso estamos hoy acá”.
Para un fotógrafo, no todos los jugadores son iguales. Messi, menos. “No necesita hacer nada. Con la expresión ya te cuenta todo”, dice Ortiz. Una mirada al piso, una sonrisa contenida, un gesto de bronca o un festejo con los suyos alcanzan para construir una escena. “Es muy demostrativo. Y eso, para nosotros, es oro”.
“Instantáneas de gloria” tampoco responde al formato clásico de exposición. “Tenemos más de 150 imágenes, pero además hay videos armados con miles de fotos. Hay uno con más de 6 mil imágenes donde se ve la evolución de Leo desde 2006 hasta 2022”, adelanta.
El recorrido suma además secuencias únicas como Messi cantando el himno a lo largo de los años, los cambios físicos, los botines y los gestos que marcaron su carrera. Incluso en la consagración hubo detalles que solo alguien como Ortiz podía registrar. "En un momento Messi estaba levantando una copa que no era la original. Era una réplica. La verdadera la tenía Lautaro atrás. Fue algo muy gracioso”, recuerda. Pero esa anécdota queda en segundo plano frente a la imagen que lo resume todo.
Si tuviera que elegir una sola foto, no duda: “La que más me emociona y la que siempre quise es Leo con la Copa del Mundo, pero con la mejor sonrisa. Esa que todo el mundo quería ver”. Una sonrisa que, en definitiva, ya no es solo de él.
Porque después de años persiguiendo un instante, el fotógrafo también tuvo su consagración. Y esta vez no hizo falta decir nada. Messi lo dijo todo con la cara.
Datos de la muestra
“Instantáneas de gloria” podrá visitarse del 4 al 25 de mayo en el Museo del Deporte Santafesino, ubicado en Ayacucho 4800, Rosario.
La exposición reúne 150 fotografías y material audiovisual, con entrada libre y gratuita, en los horarios habituales del museo.