“Si en la música que escuchas ya no hay vida, si la letra ya no tiene inspiración, si aunque aumentes el volumen ya no hay fuerza, son los tiempos que están huecos de emoción”. El fragmento de la canción “Frecuencia modulada” funciona como una suerte de síntesis contraria a lo que se vivió en el concierto de David Lebón y Pedro Aznar, el último sábado, en Metropolitano, en el marco de una gira nacional. Juntos, en formato sexteto, evocaron el legado musical de Serú Girán, el cuarteto que conformaron junto a Charly García y Oscar Moro al filo de los '70.

Es que en las casi dos horas de recital hubo todo eso: inspiración, volumen musical, fuerza y emociones varias.

Una de las mitades de la banda a la que alguna ver apodaron “los Beatles argentinos” recorrió su legado de cinco discos en 22 canciones. Los “fab four” de la Cruz del Sur editaron los cuatro primeros entre el 78 y el 81, y un regreso Serú ‘92, en ese año. Cinco décadas después de esa primera placa, los jóvenes de ayer y de hoy agotaron las localidades para el concierto que desafió una “noche de perros” invernal.

Un rato antes, el guitarrista Palmo Addario y su hijo, el tecladista Carmelo Addario, recorrieron a dúo y en versiones instrumentales canciones de Charly, Fito y el cuarteto de Liverpool, entre otros artistas. Palmo conoce a Lebón desde los ’90. Y Carmelo, con 11 años, fue invitado a tocar “Peperina” en el recital que el ex Pescado Rabioso ofreció en el Movistar Arena porteño en 2024.

Esa fue la previa, mientras el público se acomodaba en las sillas dispuestas por sector en el espacio de Junín 501. Bastaba mirar alrededor para entender que ahí se estaba “tramando algo”, como dice la canción del disco Bicicleta. Y pasó.

Arriba del escenario, el virtuosismo de un inoxidable Aznar, en bajo, guitarra y voz, y la excepcionalidad del “músico más iluminado”, como definió Luis Alberto Spinetta a Lebón, en guitarra, voz y tumbadoras, revisitaron las canciones de Serú Girán con la autoridad que otorga el haber sido parte del cuarteto irrepetible del rock en argentino.

Los acompañaron Federico Arreseygor, en teclados y voces; Fernando Cosenza, en guitarras; Matías Sabagh, en batería; y Fermín Ferraris, en teclados.

Charly no es parte “física” de esta gira. Pero estuvo en cada nota de “Desarma y sangra” y “Cinema Verité”. Para el bajista: “Dos de las canciones más bellas escritas por Carlitos”. También Moro fue de la partida. El fallecido baterista rosarino tuvo su homenaje en la pantalla de escena, en lo que tocó el superlativo Sabagh y en el “olé, olé, Moro, Moro” del público.

(Rosario3) 

El viaje de rock, funk, free jazz, “progresivo” y blues comenzó a las 21.10 con “Parado en el medio de la vida”. Así empezaron a recuperar su historia el “chico que conocí en la escuela” y el “muchacho que toca el bajo”.

De ahí hasta las 23, la trama de canciones y emociones fue por un camino en el que Lebón y Aznar alternaron las voces, intercambiaron gestos afectuosos y bromearon.

"Soy un globo suelto. Voy donde me lleva el viento. Pasó Pedro y me cazó”, confió el guitarrista, en una de las intervenciones de la noche. En otra, llegó a pedir “por favor” que lo acompañaran en “Mundo agradable”. La respuesta del público fue tímida entonces. La mayor intensidad del coro llegó sobre el cierre, con “No llores por mí, Argentina” y los dos bises: “Peperina” y “Seminare”.

Antes de eso, “Canción de Alicia en el país”, con la icónica foto que Rubén Andón le tomó al cuarteto, aumentada en la pantalla, y “Perro andaluz”, con un cierre casi floydiano, avisaron temprano que el sexteto tenía planes mayores que un setlist de réplicas.

Entonces sonaron “Nos veremos otra vez”, “Noche de perros”, “San Francisco y el lobo”, “Viernes 3 AM”, “En la vereda del sol” y “Encuentro con el diablo”, por citar una parte de esa revisión que unió el vinilo con la portada en blanco y negro y el CD de 1992.

“¿Y si hacemos un grupo?”, dijeron Aznar y Lebón. La ocurrencia fue festejada tanto como la historia escolar del guitarrista sobre su resistencia a las matemáticas y su temprana afición por la música: “Yo no quiero memorizar, quiero aprender". El tiempo cumplió su deseo “y el de muchos más”.

Las canciones


“Parado en el medio de la vida”, “La grasa de las capitales (intro)”, “Frecuencia modulada”, “El mendigo en el andén”, “Canción de Alicia en el país”, “Perro andaluz”, “Nos veremos otra vez”, “Si me das tu amor”, “Cinema verité”, “Desarma y sangra”, “Noche de perros”, “San Francisco y el lobo”, “Viernes 3 AM”, “En la vereda del sol”, “Déjame entrar", “Encuentro con el diablo”, “A cada hombre, a cada mujer”, “Esperando nacer”, “Mundo agradable”, ”Cuánto tiempo más llevará", “No llores por mí, Argentina”, “Peperina" y "Seminare”.

Nuevo concierto


Pedro Aznar y David Lebón volverán a presentarse en Rosario el 7 de diciembre, en el Anfiteatro Municipal. Las entradas pueden adquirirse en la plataforma TurboEntrada y en la boletería de Mitre 737