Celine Dion volvió a presentarse en vivo después de seis años alejada de los escenarios. La artista canadiense subió a un escenario en París el último sábado, con el que inauguró una residencia de 16 conciertos en el Plenitude Arena. Al reencontrarse con el público, no pudo contener las lágrimas.
Dion comenzó el recital con “On ne change pas”, uno de sus clásicos en francés. Apenas inició la canción, la emoción la desbordó y tuvo que interrumpirla por unos instantes. “Me había prometido no llorar. No cumplo mis promesas”, reconoció frente a los espectadores.
Dion explicó que esas lágrimas eran producto de la felicidad por volver a cantar frente a su público: “Pero estoy muy feliz de verlos a todos. Los extrañaba. Voy a cantar para ustedes sin llorar”.
Durante el concierto, la cantante también recordó el largo camino que atravesó hasta poder regresar a los escenarios. En 2022, había contado públicamente que padece el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica y autoinmune poco frecuente que afecta el control muscular y puede provocar espasmos.
La artista también aprovechó el encuentro para agradecer el acompañamiento que recibió durante los años en los que estuvo alejada de las presentaciones. “Prometí volver, regresar a los escenarios. Así que aquí estoy: cantando para ustedes y para mí, ¡cantando en vivo!”, afirmó.
La residencia en París representa una nueva etapa para Dion después de los problemas de salud que la obligaron a cancelar presentaciones y alejarse de los escenarios. La serie comenzó con 16 fechas previstas entre septiembre y octubre, mientras que otras diez fueron programadas para mayo de 2027.
Al finalizar el recital, la cantante volvió a agradecer a quienes la acompañaron durante su recuperación y resumió el significado de su regreso con una frase: “Muchas gracias. Acabo de cumplir un sueño”.