El outfit que vistió Bad Bunny el último domingo, en el espectáculo del entretiempo de la edición 2026 del Super Bowl, es un diseño de la marca de fast fashion Zara. Estilizado por sus frecuentes colaboradores, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, el vocalista apeló al minimalismo y tuvo guiños a su historia personal, además del discurso político de su vestuario.

La decisión de vestir al minorista de moda surgido en España no fue sin intención. La tienda –hoy, un imperio– tiene cadenas en buena parte del mundo con percheros que ofrecen colecciones que imitan tendencias a precios accesibles.

A esto habría que sumar que las canciones de Bad Bunny están cantadas en español.

La elección de la ropa por fuera de las marcas caras y de lujo no fue inocente.

Si se piensa que el cantante eligió para su participación en los premios Grammy de la última semana la primera creación masculina de la firma francesa de alta costura Schiaparelli, la opción de Zara refuerza el mensaje.

Los looks


El primero de los looks de Bad Bunny estuvo conformado por una camisa y corbata bajo una camiseta inspirada en las de fútbol americano, en la que destacaba el número 64. Según trascendió, fue un guiño al año de nacimiento de su madre. En ella se leía la palabra Ocasio.

El outfit lo completaba un pantalón recto de corte sastre y las zapatillas BadBo 1.0 Resilence diseñadas por el propio cantante junto a Adidas.

A mitad del show, tras la actuación de Lady Gaga, Bad Bunny cambió la camiseta por una chaqueta cruzada al tono.

En cuanto a los accesorios, lució un reloj Royal Oak de Audemars Piguet de 37 mm, con caja de oro amarillo de 18 quilates y esfera de malaquita.