A dos semanas de confirmarse la ruptura entre Julieta Prandi y Emanuel Ortega, se filtraron conversaciones privadas que el cantante mantuvo con Josefina Lynch y que habrían provocado el final definitivo de la pareja. Así fueron presentados los mensajes en el programa SQP (América TV). Según confiaron, esos chats serían el origen de la discusión que terminó con la ruptura, a menos de un mes de la boda entre la modelo y el cantante.

Según detalló Yanina Latorre, Prandi descubrió los intercambios en el teléfono y le recriminó no haberle informado sobre los encuentros programados en su estudio de grabación con Josefina.

El contacto entre Ortega y Lynch comenzó el pasado 5 de octubre cuando la joven obtuvo el número de Emanuel a través de Ana Paula Dutil, ex pareja del hijo de Palito, y le escribió para proponerle trabajar en una nueva versión de “Bang Bang”, el clásico popularizado por Nancy Sinatra.

“Hola Ema, ¿cómo estás? Soy Josefina. Pensé en la posibilidad de hacerlo con vos, si tenés ganas y tiempo para hacerlo en estos días”, decía el primer mensaje difundido.

Pese a que Emanuel tenía previsto un viaje junto a Prandi el lunes siguiente, le ofreció juntarse esa misma semana: “Te propongo, si te queda bien, que te vengas al estudio. Me encanta esa canción, así que seguro algo bueno podemos encontrarle”, le respondió el artista.

La regla rota y la reacción de Prandi


Coordinada la cita, Lynch asistió el viernes al estudio del cantante en el barrio porteño de Chacarita junto a su hermana. Sin embargo, lo que comenzó como una sesión de trabajo extendida durante todo el fin de semana terminó por desatar una crisis irreparable.

De acuerdo con la información brindada por Latorre, el conflicto no surgió por el tono de las conversaciones, sino por el incumplimiento de un pacto previo: Prandi le habría exigido a Ortega que siempre le avisara antes de grabar con otras mujeres. Al ver las publicaciones e historias que Lynch subió desde el estudio, la conductora enfrentó al músico por la falta de comunicación.

La tensión escaló rápidamente. Tras el reclamo de la modelo, Ortega permaneció tres días seguidos instalado en el estudio continuando con las grabaciones. Indignada por la situación, Prandi tomó una decisión radical: le avisó que no quería volver a verlo, le prohibió el regreso a la casa que compartían y lo bloqueó de todos sus canales de contacto.