Julio Iglesias está en boca de todos tras ser denunciado por abuso de poder y abuso sexual por dos ex empleadas. En ese contexto, comenzaron a circular entrevistas y shows del cantante donde acosa y toca a mujeres. Por ejemplo, cuando estuvo en el programa de Susana Giménez que la besa sin su consentimiento o el ida y vuelta de Jimena Cyrulnik para Versus en el año 1998. Si bien, la diva de los teléfonos defendió a “su amigo”, la empresaria que está alejada de los medios, admitió sentirse incómoda.
“Lo que recuerdo es que al ir a entrevistar a Julio Iglesias, él ya venía con cierta fama en ese sentido”, explicó Cyrulnik a Teleshow. “Él tenía ese sello, era bastante lanzado, tuvieras la edad que tuvieras, y jugaba con esa manera de ser. Pero a la vez, hay que entender que en esa época no se veían esas cosas como hoy”.
“Fue en el año noventa y ocho, para Versus y en el hotel Sheraton. En la entrevista, me tocó la cara varias veces e hizo comentarios de doble sentido. Por supuesto, me sentí incómoda”, recordó y sumó otro momento con el músico que no le gustó.
“No sé si fue en el mismo viaje, no lo tengo totalmente claro, pero ocurrió aparte y con otras personas. Nosotros con Versus hacíamos mucho eso de llevarle un regalo a los entrevistados. Cuando pido la palabra y me acerco, ahí es cuando me agarra y me sienta en su falda. Y bueno, se genera esa situación que obviamente no me gustó para nada, me incomodó un montón”, dijo y agregó: "Pero era otra época, otro contexto. Lo que pasó fue lo que se vio; no hubo nada más fuera del aire”.
Sobre la experiencia en sí, Jimena remarcó que “fue incómodo, pero no pasó a mayores. Hay que contextualizar completamente la época, porque esto era casi normal. Te podía pasar y tenías que afrontar ese momento”. Y profundizó: “Más allá de que yo no tuve algo mayor a lo que se vio, que fue la incomodidad de un señor mayor queriéndome levantar, que esa vez fue Julio Iglesias, pero innumerables veces más me ha pasado a lo largo de mi carrera, yo tuve la suerte de poder frenar a tiempo a todos los que en algún punto se sobrepasaron. Pero está buenísimo que esto se hable para que las chicas hoy entiendan que hay que poner límites y que también los desubicados entiendan que esto no puede seguir.”
Sobre el presente y las denuncias de acoso y abuso en los medios, la empresaria fue contundente. “Lo que me parece genial de esta época es que las mujeres somos mucho más escuchadas, estamos mucho más empoderadas. Nuestra voz hoy tiene fuerza; la posibilidad de hablar y que te escuchen es superimportante”, indicó y señaló que el contexto actual, facilita: “La transparencia de la justicia es fundamental. Si hay una denuncia, tiene que avanzar y salir a la luz la verdad de quien denuncia y de quien es denunciado. Esta era es positiva para todas las mujeres. Antes sentías algo incómodo y lo dejabas pasar, o lo naturalizabas; hoy eso no sucede y me parece espectacular”.
Además, dijo que la viralización del video de ella de 1998 “sirve para educar y para que las mujeres, de cualquier sector social, sean escuchadas y respetadas. Hay que decirlo con claridad: existe un límite para todo. Porque nadie, por tener poder, puede tratar así a una persona. Cuanto más visibles se hagan, mejor; así se sientan precedentes sociales y quienes antes se sentían habilitados ahora saben que no pueden”.
“Todo lo que se debate en la sociedad me parece necesario. Cuando los temas no se hablan, se transforman en problemas, sobre todo para las mujeres. Ahora esta apertura nos ayuda a avanzar y me enorgullece que suceda hoy", cerró.