La Justicia tucumana rechazó la demanda de indemnización que los hijos de Héctor Omar Hoffmann, conocido artísticamente como Sergio Denis, presentaron contra el Ente Autárquico Teatro Mercedes Sosa, la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa) y el extitular del ente, Raúl Francisco Armisén y determinó que la causa directa del accidente que le costó la vida al cantante fue su propia conducta al retroceder de espaldas sobre una pasarela.
Federico Patricio Hoffmann, Bárbara Hoffmann y María Victoria Hoffmann, hijos del cantante, presentaron en febrero de 2022 una demanda por la caída fatal del 11 de marzo de 2019. Y esta semana el tribunal, integrado por María Florencia Casas y Juan Ricardo Acosta, rechazó la totalidad del reclamo. El eje del fallo fue la figura jurídica de la “autopuesta en peligro” prevista en el artículo 1729 del Código Civil y Comercial de la Nación, que opera como eximente de responsabilidad cuando la propia víctima adopta voluntariamente una conducta que genera el riesgo del que deriva el daño.
La Cámara concluyó que el artista “caminó de espaldas sin mirar la línea de marcha mientras cantaba de frente al público” y que esa conducta fue la causa determinante del accidente, privando de relevancia jurídica a las demás circunstancias invocadas por los demandantes. Uno de los puntos centrales del fallo fue el análisis de las cintas refractarias de la pasarela. La parte actora alegó que estaban deterioradas, opacas y rotas en algunos sectores, y que esa precariedad contribuyó a la caída. El tribunal rechazó ese argumento con respaldo en las conclusiones del fuero penal: la Cámara Penal había establecido que “aun cuando las cintas refractarias se hayan encontrado en perfecto o mejor estado, el resultado dañoso era objetivamente inevitable” dadas las circunstancias de la caída.
El hecho que originó el litigio ocurrió el 11 de marzo de 2019. Esa noche, Atsa había organizado un espectáculo en el teatro Mercedes Sosa de San Miguel de Tucumán para conmemorar el Día de la Mujer, con entrada libre y gratuita para sus afiliadas. Denis fue contratado por el gremio sanitario para encabezar el show. A unos 30 minutos de iniciado el espectáculo, el cantante bajó del escenario por una pasarela tendida sobre el foso de orquesta, descendió cuatro escalones y se acercó a la platea para interactuar con el público. Al regresar, subió los escalones, se paró sobre la pasarela y giró el cuerpo para continuar la marcha de espaldas sin dejar de mirar a la audiencia. Al tercer paso, pisó al vacío, perdió el equilibrio y cayó al foso, de aproximadamente tres metros de profundidad.
Trasladado de urgencia al Hospital Ángel C. Padilla con traumatismo cerrado de tórax con neumotórax derecho, traumatismo encéfalo craneano grave, fracturas de clavícula izquierda y de varios arcos costales, hemorragia subaracnoidea bilateral traumática, edema cerebral, contusiones cerebrales múltiples a predominio izquierdo, neumoencéfalo, colecciones yuxtadurales laminares y fractura de hueso temporal y peñasco izquierdo, Sergio Denis fue derivado el 13 de abril de ese año al Sanatorio Los Arcos de Buenos Aires y luego al centro de rehabilitación Alcla, donde permaneció hasta sus últimas horas. Murió el 15 de mayo de 2020 por un paro cardiorrespiratorio, a los 71 años.
El propio jefe de Sonido del teatro, José Antonio Alarcón, declaró en la causa penal que el artista “camina dos o tres pasos hacia atrás, se acerca demasiado al borde, pisa en el aire, pierde el equilibrio y se cae hacia la fosa”, y que al día siguiente cambiaron las cintas porque había otro evento, no como consecuencia del accidente.
Además, la sentencia también desestimó la responsabilidad del Ente Autárquico Teatro Mercedes Sosa por falta de servicio estatal y declaró falta de legitimación activa de los tres hijos para actuar en carácter de herederos dentro de la causa, lo que significó una doble derrota procesal para la familia.
Bárbara Hoffmann se enteró de la resolución por los medios, no por los abogados. Ese detalle fue uno de los primeros que mencionó en su posteo. “Siento una necesidad muy grande de poner en palabras lo que siento”, escribió, y a partir de ahí fue directa sobre el punto que más le molestó de la cobertura pública del caso: la idea de que la familia buscaba una indemnización. “Lejos de buscar una indemnización, porque vi muchos posteos y comentarios que hubiera preferido ni ver, la causa se inició por la negligencia que repito cometió el Teatro Mercedes Sosa y la gente que estaba en su directiva”, sostuvo.
“Hoy me duele ser argentina, me duele pensar en esta justicia que para tantos incluso es hasta mucho más inalcanzable que para nosotros”, escribió y agregó: "Supimos desde el primer momento que entrábamos en agua sucia y no nos sorprende nada a esta altura de la justicia después de todo lo que nos tocó ver y vivir. La mano política impunemente cubrió todo desde el primer día”.
Además, las costas quedaron distribuidas en su contra: deberán afrontar el 100% de las generadas por ATSA y por Armisén, el 85% de las del Ente Autárquico Teatro Mercedes Sosa y el 90% de las de la Caja Popular de Ahorros de la Provincia de Tucumán, citada en garantía como aseguradora del teatro.
A pesar del resultado, Bárbara cerró su mensaje sin arrepentimiento. “El desgaste fue enorme, la tristeza ni hablar pero me llevo lo bueno. Hicimos lo correcto y nosotros sí podemos dormir en PAZ”, escribió. Y eligió terminar con el legado artístico de su padre: “Papá quiso quedarse un poco más gracias a todos ustedes también, así que GRACIAS. Y si esto terminó, nos quedan sus canciones y toda su obra que es ENORME como ÉL”.