Oriana Sabatini se encuentra en la recta final de su embarazo. La actriz contó en detalles cómo vive estos meses de gestaciones y no ocultó su malestar físico - por dolores y náuseas - y metal. Fiel a su estilo, reflexionó sobre la idealización de la maternidad en el colectivo social y lo alejado que está eso de las distintas realidades de mujeres y personas gestantes.
Desde Roma, la joven explicó que no tuvo complicaciones médicas pero sí síntomas persistentes que condicionaron su día a día. “Mentiría si dijera que estoy bien”, dijo en el streaming Resumido. La influencer describió su experiencia como “muy sintomática”, con un cansancio constante que afectó cada aspecto de su rutina.
“Es un dolor crónico y nadie me avisó que iba a pasar”, confesó, remarcando el contraste entre su vivencia real y el relato idealizado de la gestación. Acto seguido, relató que tuvo que dejar de entrenar y de participar en actividades que antes eran habituales, porque el cuerpo no se lo permitió en estas semanas finales.
Además, explicó que en más de una ocasión, se despertó sintiéndose mal y esa sensación se mantuvo hasta la tarde, afectando su apetito y sus ganas de salir, impactando directo en su estado de ánimo. En ese sentido, Sabatini pensaba que sería una experiencia mucho más agradable y destacó cómo el imaginario social suele distorsionar lo que viven muchas mujeres.
Antes de cerrar la entrevista, la joven valoró la dimensión única de llevar una vida en su interior, aunque subrayó el “costo físico y emocional” que eso conlleva.