Los Rancheros atraviesan una nueva estación de una historia larga, sostenida y profundamente ligada al rock argentino. La banda, nacida en 1990 a partir del encuentro entre Meno Fernández y Miguel Gabbanelli, celebra sus 35 años de trayectoria con una agenda activa de presentaciones y con un nuevo disco de estudio. En ese marco se presentará el viernes 29 de mayo en el Centro Cultural Atlas, de Mitre al 645.

Desde sus primeros pasos, el grupo construyó una identidad propia dentro de la música popular argentina. Con canciones que cruzan rock, melodía y sensibilidad, Los Rancheros lograron instalarse como una de las bandas reconocibles de una época y sostener, con el paso de las décadas, un vínculo fiel con distintas generaciones de oyentes.

El origen de la historia se remonta a 1990, cuando Fernández, oriundo del oeste de la provincia de Buenos Aires, y Gabbanelli unieron talentos y búsquedas para darle forma a un proyecto que creció desde la perseverancia, el oficio y la pasión por la música. Aquellos comienzos marcaron el tono de una banda que hizo de la canción su principal territorio expresivo.

Hoy, ya con 35 años de recorrido, Los Rancheros se presentan en distintos teatros de Argentina y también llevan su música fuera del país. La agenda incluye participación en el Festival de Ykua Bolaños, en Paraguay, y shows en Lima y Arequipa, Perú, como parte de una etapa de expansión regional.

A esa actividad en vivo se suma el lanzamiento de “En la radio”, un nuevo álbum de estudio realizado con producción propia. El material estará disponible a fines de mayo en todas las plataformas digitales e incluirá canciones nuevas como “Amanece en la ciudad”, “Lunes”, “Navidad”, “Ni una lágrima” —junto a Arturo, de Los Guardianes del Amor—, “Corazón iluminado”, “Alegría” y “En la radio”.

Con ese nuevo trabajo, la banda vuelve a poner en primer plano su pulso de canción popular, entre la memoria de un recorrido ya consolidado y la búsqueda de nuevas formas de encontrarse con el público.

A más de tres décadas de sus inicios, Los Rancheros siguen en movimiento. La celebración no aparece como una mirada nostálgica hacia el pasado, sino como una forma de confirmar la vigencia de un proyecto que encontró en el rock, la melodía y la emoción un lenguaje propio.