En el último adiós a Rubén Rada en Montevideo, Uruguay, se vivió un momento de profunda emoción: las declaraciones ante la prensa de Lucila Rada, hija del músico. Con el dolor de la despedida y conmovida ante tanto apoyo, contó cómo vivieron ellos y el artista, los últimos días. 

Gracias, eternas gracias a todos por estar acá, a ustedes, a los que están afuera, a todos los que pasaron”, dijo Lucila al comenzar su mensaje, en medio del velatorio que reunió a familiares, artistas, autoridades y público en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. 

Yo soy una hija muy triste porque perdió a su papá, pero también tenemos un sentido de familiaridad enorme”, expresó. En esa misma línea, sumó una imagen que condensó el vínculo entre Rubén Rada y el pueblo uruguayo. “Siento que tenemos una familia mucho más grande ahora, que es todo un país”, afirmó.

La despedida al músico ocurrió después de un mes de internación por una neumonía bilateral. Y en ese sentido, la cantante expresó: “Nos mantuvimos en silencio durante treinta días y no fue falta de amor y respeto por ustedes, que lo acompañaron siempre y a nosotros también”. Y agregó: "No los queríamos tener en un vaivén de hoy está bien, hoy está mal”.

El momento más conmovedor de su mensaje llegó cuando definió cómo enfrentó su padre esa etapa final. “Él luchó como un gladiador durante treinta días porque es el tipo que más le gustaba vivir del mundo”, sostuvo y dejó un pedido para los seguidores del músico. "Que por esas ganas que tenía él de vivir lo tengan en sus corazones y lo hagan vivir por siempre”, dijo. También llamó a transmitir su legado a las nuevas generaciones: “Que le transmitan su música y su humanidad y el esfuerzo de vida a sus hijos”. 

"Que todas las personas que estén en una cama o deprimidas o tristes escuchen sus canciones y lean su historia y sirva para algo”, dijo. Y cerró con una frase que volvió universal el lugar de su padre dentro de la cultura popular uruguaya: “Que sea un papá para todo el Uruguay para siempre”.