La actriz Luisana Lopilato fue la primera invitada en el inicio de la segunda temporada de Otro día perdido (el Trece, el TresTV), el programa que conduce Mario Pergolini. La entrevista dejó varios momentos para comentar, entre ellos, los tramos en los que habló de la educación de sus hijos –Noah, Elías, Vida y Cielo– y cuando recordó cómo fue que su hermano Dario le salvó la vida.
Respecto de la crianza, Luisana se refirió a la disciplina que mantiene con ellos, aún en períodos de vacaciones. “En Canadá, ellos tuvieron dos semanas de vacaciones. Pero les di una. En la segunda, les dije: «Vamos a ver a Lilon, aunque sea una hora cada uno, para pasar lo que necesitan pasar»”, confió, entre risas.
Lilon es docente y acompaña a los hijos de Luisana y Bublé en distintas materias. “Es maestra de universidad. Entonces puede agarrar a la más chiquita y darle una hora, un poquito”.
“Para mí, la matemática es re importante. Yo soy malísima y me cuesta”, dijo Lopilato que, en otro tramo de la entrevista, recordó cundo su hermano Darío le salvó la vida.
En un momento, la charla pasó por su infancia en Parque Chas. Mientras miraban imágenes del lugar, se detuvo en Plaza del Trébol. “Me acuerdo perfectamente de esa plaza. Me he electrocutado ahí. Nadie lo sabe, nunca lo conté. Tengo hasta una marca en la mano y todo”, reveló la actriz.
“Tenía unos 8 o 9 años. Mi hermano estaba jugando al fútbol y yo lo estaba esperando. Me agarré del palo de luz y me empecé a balancear, jugando. No vi que la tapa estaba abierta y un cable estaba suelto, así que me empecé a electrocutar”, siguió.
La rápida reacción de Darío fue fundamental para su supervivencia: “Me vio desde la cancha, salió y me pegó una patada. Literal. Mi hermano me salvó la vida”.