Amelia es una escritora empantanada en su próximo libro; una mujer atribulada por una vida en la que las demandas se multiplican mientras el tiempo, lógico e impasible, sigue su curso. La muerte del padre le impone un viaje a Esquina, Corrientes. 

Amelia recorrerá los más de 600 kilómetros que separan “este asunto” de los que organizan la agitada agenda urbana con la convicción de que “en 24 horas", lo resuelve

Los papeles del difunto padre, los recuerdos de su infancia, la primera idea del amor y la pausa de las siestas harán que ese periplo “administrativo” encuentre otro cauce, el que le propone el río como escenario y metáfora de un “viaje trasformador”.

Lo que el río hace es la obra que escribieron, dirigen y protagonizan –ambas son Amelia– Paula y María Marull. La pieza estrenada en septiembre de 2022, en el teatro San Martín de Buenos Aires, presenta, desde entonces, funciones a sala llena en cartelera porteña. Al reconocimiento del público se sumaron en este tiempo los premios ACE, María Guerrero, EEBA y Trinidad Guevara.

La obra llega a Rosario, la ciudad natal de las hermanas Marull, para ofrecer tres funciones en el teatro La Comedia: el viernes 6 de marzo a las 21 (agotada) y el sábado 7 de marzo, a las 19 y a las 22.

La ficción nos permite divertirnos con la realidad. Quien cuenta algo, un recuerdo o una obra, lo ubica en su universo.

Consultada sobre la razón del “éxito” –para sintetizar en una palabra eso que ha ocurrido con Lo que el río hace desde su estreno– María Marull aventuró: “Es una obra que conmueve”.

"Parece que la gente se va de viaje con nosotras. Le pasa lo mismo que a Amelia. Se conectan con eso que habían olvidado o que pensaban que habían olvidado. Entonces, aparecen las mismas preguntas. ¿Dónde está el tiempo?: ¿En un libro, en la mesa de los bares? Otras personas se identifican con la historia del padre, porque se fue, se murió o se fundió (risas)”, confió la actriz, en la charla telefónica con Rosario3.

 "Lo que el río hace tiene mucho que ver con nosotras y con nuestra historia", indicó María Marull.

Es una obra que termina bien, por decirlo, de alguna manera (más risas). Me gusta que ocurra eso en el teatro, que haya algo de esperanza”, continuó la entrevistada sobre una trama cruzada por el humor en la que “nada es ideal”.

A la ya citada Amelia, se suman en este viaje William Prociuk (Antonio), Silvina Katz (Dora), Mariano Saborido (Juano) y Débora Zanolli (Nancy).

Las historias río arriba


"Lo que el río hace tiene mucho que ver con nosotras y con nuestra historia. Hay cierto material de indagación que hacemos en nuestras obras y que, en esta, aparece públicamente”, asintió María. Pasa que tanto la entrevistada como su gemela Paula dejaron la Rosario natal para vivir parte de su infancia en Esquina por decisión de su padre (Roque Marull).

Me gusta que en el teatro haya algo de esperanza.

“Cuando empezás a escribir, de alguna manera, vas dando vueltas por temas que te estás preguntando y que suelen ser cuestiones más existenciales. Son temas que vienen, más que ir a buscarlos. En lugar de sentarte y pensar, la cosa pasa por quedarte quieta. Por ejemplo, la noción del paso del tiempo es absolutamente humana, para bien y para mal”, explicó María sobre uno de los ejes que recorre el texto al que se suman la identidad, el pasado, el duelo, la alienación de las pantallas y la naturaleza.

El juego de las parecidas


Amelia es una y dos al mismo tiempo. Las actrices comparten, alternan y rotan la caracterización en cada función y por temporadas en un doble juego escénico. Para ellas, “usar el parecido físico como una instancia poética y teatral” fue el envión en la creación del personaje.

“Ese juego con los parecidos, con la duplicidad es, en realidad, es algo más profundo. Es como la parte de una que no vemos y que no queremos escuchar”, sostuvo María.

En tanto que a la hora de la coescritura, cada una de las Marull tiene “sus impresiones”, aunque “la mayoría de las veces tenemos una percepción bastante parecida. Siempre fuimos observadoras y escribíamos de chicas recuerdos y sensaciones en nuestros diarios. Claro que también hay una parte que es ficción, porque en los recuerdos hay cierta imprecisión. Quien cuenta algo, un recuerdo o una obra, lo ubica en su universo”.

 "Lo que el río hace".

—En ese intercambio de recuerdos y ficciones está la escritura…
—Están la subjetividad, por así decirlo, y la obra. Hemos utilizado la materia prima de nuestro pasado para ponerla al servicio de personajes. La ficción nos permite divertirnos con la realidad y siempre que nos reímos, es señal de que vamos por buen camino.

—¿Hay algún disparador en la escritura?
—Partimos de una imagen o de una escena. Ahí, cada una escribe en su casa. Tenemos un drive donde volcamos todo. Yo escribo una escena y Paula la lee. Técnicamente, tenemos como una regla que es pintar o usar un color para distinguir lo que agregamos. Lo que no nos va, lo subrayamos. Así vamos charlando.

—¿Y si no hay acuerdo?
—Lo probamos con los actores en el ensayo. Pero, ante la duda, lo dejamos. La escritura es algo solitario y suele pasar mucho tiempo hasta que alguien la ve. En cambio, así es casi inmediato. Está bueno porque evitás de neurotizarte o estancarte por la inseguridad. La realidad es que, cuando estás escribiendo, no tenés distancia con los materiales.

Hoy, ir al teatro, estar en un lugar físico dos horas compartiendo algo con otras personas sin mirar el celular, es una experiencia sensorial particular.

—¿Por qué decidieron alternar la caracterización de Amelia?
—Hay dos Amelias, pero no son iguales. Son dos recorridos. Una tiene más escenas de comedia mientras la otra tiene partes más emocionales. Transitan dos zonas distintas y queríamos ser justas con cada una. Vamos cambiando para que las dos podamos experimentarlas. Eso vino bien porque podemos observar a la otra, ver cómo funciona desde afuera y así hacer crecer al personaje.

Para María Marull, con la obra “pasa algo raro, porque la gente viene más de una vez. Es como si fuese una experiencia. Y hoy, ir al teatro, estar en un lugar físico dos horas, compartiendo algo con otras personas sin mirar el celular, ya es una experiencia sensorial particular”.

Lo que el río hace cuenta con música original de Antonio Tarragó Ros a quien “cruzaron de manera casual antes de la pandemia” y con quien mantuvieron “un vínculo virtual” hasta que le propusieron escribir las canciones que se escuchan en la obra, además de su voz en off. 

La ficha técnica se completa con el diseño de iluminación de Adrián Grimozzi, el diseño de vestuario de Jam Monti, el diseño de escenografía de Gonzalo Córdoba Estévez, la fotografía de Carlos Furman, la producción ejecutiva de Luciana Becerra, la supervisión artística de Javier Daulte y Mauricio Kartun, y Jeremías Sapire, como stage manager.
 

Las entradas


Las entradas para las funciones de Lo que el río hace en el teatro la Comedia (Mitre y cortada Ricardone), el sábado 7 de marzo, a las 19 (últimas localidades) y a las 22, pueden adquirirse a través del sistema 1000tickets.com.ar y en la boletería de la sala.