Marta Fort, hija de Ricardo Fort, participó de PH, Podemos Hablar, el programa que conduce Andy Kusnetzoff y que invita alos famosos a mostrar su costado más íntimo. Fue en ese contexto que la mediática habló de un momento que la marcó para siempre: el día que Gustavo Martínez, su padrino y tutor legal, se quitó la vida.
“La historia más pesada que me pasó, además de haber perdido a mi papá, fue lo que pasó después. Eso me marcó”, confesó Marta. “No esperaba que lo que pasó después fuera peor”, agregó, reflejando el impacto que tuvo en ella la muerte de Gustavo. Luego, recordó que, tras la partida de Ricardo, fue Martínez quien se convirtió en su principal sostén. “Después de la muerte de mi papá me quedé con mi padrino, Gustavo. Él fue desarrollando una enfermedad, tenía Alzheimer, y a menos nueve días de mis 18 años, yo estaba por hacer un viaje para festejar mi cumple y cuatro días antes él se suicida en mi casa”, relató, visiblemente conmovida y sorprendida de poder poner en palabras ese momento tan crudo: “No puedo creer que estoy hablando de esto.”
“Yo a él lo sentía como mi papá”, explicó y contó que durante años, incluso cuando Ricardo aún vivía, Gustavo fue la persona a la que acudía para encontrar el afecto que muchas veces no hallaba en su papá. “Era la única persona en el mundo que podía decir que yo no era una persona fría”, destacó. Por esta razón, la muerte de Martínez tuvo un impacto demoledor: “La pasé muy mal. Eso sí fue un antes, un después, porque realmente fue peor que haber perdido a mi papá”.
Martita también relató el momento exacto en el que se enteró de la noticia. “Entonces, no entendía nada. Mismo cuando me lo dijeron a mí yo pensaba que era una mentira. Me lo contó mi hermano y yo empecé tipo: ‘Ay, no se jode con eso, que quién se murió, pero no se jode, no sé qué’. Y bueno, hasta que me dijo que vinieron los policías yo no lo creí porque no, no lo, no lo veía capaz. Pero ahora estoy más tranquila con el tema”, recordó al respecto.
Si vos, o algún familiar o allegado está atravesando una crisis emocional de cualquier tipo podés comunicarte al 135 o al 0800 345 1435 desde cualquier parte del país. La llamada es personal, confidencial y anónima.