El actor, director, dramaturgo y docente Naum Krass, referente del teatro independiente y de la vida cultural de Rosario durante varias décadas, murió a los 92 años. La Asociación Argentina de Actores confirmó la noticia y destacó una trayectoria de más de siete décadas dedicada a la actuación, la dirección, la formación de artistas y la creación de espacios y grupos teatrales.
Krass, cuyo nombre completo era Naum Krasniaski Mortcovich, había nacido el 5 de septiembre de 1934 en Estación Sosa, Entre Ríos. Era el menor de ocho hermanos y tenía cinco años cuando su familia se trasladó a Buenos Aires. Allí comenzó su acercamiento al teatro y se formó en el Idisher Folks Theater (IFT), donde participó en una puesta de La casa de Ana Frank. Sus primeros pasos en la actividad teatral se remontaban a 1953.
Su vínculo con Rosario comenzó en 1959, cuando llegó a la ciudad para dirigir El pan de la locura en el Teatro El Faro. Después de distintos proyectos teatrales, en 1986 decidió radicarse definitivamente en Rosario, desde donde desarrolló buena parte de una trayectoria que también se extendió por otras localidades de la provincia de Santa Fe.
En la ciudad creó el grupo Tiempo, con el que construyó la sala UDECOOP, y fue cofundador de la Escuela de Teatro y Títeres, donde desarrolló una extensa tarea docente. También impulsó grupos teatrales en Bigand, Casilda y Alcorta. En esta última etapa de su recorrido combinó actuación y dirección con una concepción del teatro fuertemente ligada al trabajo colectivo y comunitario.
En Casilda coordinó durante más de diez años los talleres promovidos por el Club Alumni, de los que surgió el grupo Entretelones. Su trabajo también estuvo vinculado al Teatro Dante y a la movilización de la comunidad para defender ese espacio cuando estuvo amenazada su continuidad. Ese aporte le valió, entre otros reconocimientos, la distinción de Ciudadano Distinguido de Casilda.
Su compromiso con la cultura comunitaria tuvo además un capítulo importante al frente del Centro Cultural Parque Alem. Desde allí convocó en 2006 a Celeste Del Monte para desarrollar una experiencia de teatro de vecinos que dio origen a Evocación del Paraná. Entre sus numerosos trabajos también estuvo la dirección de La juerga de los polichinelas, con un elenco que integró Luis Machín, y el unipersonal Vericuetos, creado a partir de textos de Julio Cortázar, Pablo Neruda, Federico García Lorca e Isidoro Blaisten.
Uno de sus proyectos más perdurables fue El otro Galileo, basado en textos de Bertolt Brecht, en el que actuó y dirigió. El espectáculo nació a comienzos de los años 2000 en el ámbito del Planetario de Rosario y luego llegó a escuelas, universidades y salas teatrales, recorrió distintas localidades santafesinas y tuvo una gira por España en 2008 con Ethos Teatro, grupo que Krass conducía junto a Sandra Petronio.
Su trayectoria había comenzado mucho antes en el teatro independiente porteño. En 1964 interpretó a Andrea en Galileo Galilei, de Brecht, con dirección de Carlos Serrano y protagonizada por Onofre Lovero. Dos años más tarde integró el elenco de Los salvadores de la patria, de Silvina Bullrich, dirigida por Manuel Iedvabni en el IFT, y compartió con Andrés Turnes la dirección de Paralelo 34, de Lucio Schuarman.
También trabajó en cine y producciones audiovisuales. Participó en Noche terrible, episodio dirigido por Rodolfo Kuhn de la película El ABC del amor (1967), junto a intérpretes como Jorge Rivera López, Susana Rinaldi y Federico Luppi. Más adelante actuó bajo la dirección de Néstor Zapata en Bienvenido León de Francia y Milagro de otoño, además de integrar Contra el olvido, producción de Arteón y Unicanal de la Universidad Nacional de Rosario realizada durante la pandemia.
Krass se mantuvo activo hasta sus últimos años. Junto a Martín Fumiato protagonizó Dos viejos judíos, proyecto nacido durante la pandemia a partir de encuentros virtuales con David Edery, Ricardo Arias y Eva Ricart. En 2024 estrenó en el Teatro Municipal La Comedia Currículum de un comunista, un unipersonal dirigido por Arias en el que recorría su historia personal, su identidad judía y su militancia.
En septiembre de 2025 celebró sus 91 años sobre los escenarios, con funciones de Currículum de un comunista y Dos viejos judíos en el Teatro de la Manzana. Ya en 2026, el Centro Cultural Parque de España le dedicó la quinta edición de Derivas Teatrales, con una programación retrospectiva de su obra y su extensa relación con la escena rosarina.
A lo largo de su carrera recibió diferentes reconocimientos, entre ellos el de Artista Distinguido de Rosario. Su legado quedó ligado no sólo a las obras que interpretó o dirigió, sino también a los actores que formó, los grupos que ayudó a crear y los espacios culturales que contribuyó a sostener.
Al comunicar su fallecimiento, la Asociación Argentina de Actores destacó esa trayectoria de más de siete décadas y acompañó a sus familiares y seres queridos. Una frase que el propio Krass utilizaba para resumir su manera de entender el oficio sintetiza también buena parte de ese recorrido: “El mayor premio y regalo es poder conmover a un corazón humano”.