En 2015, Javier Bazterrica se convirtió en uno de los personajes más llamativos de la televisión argentina. Conocido como “El Gigoló”, saltó a la fama luego de que trascendiera una denuncia por presunta estafa y, en cuestión de semanas, pasó de ser protagonista de una acusación judicial a convertirse en un fenómeno mediático

Sus anteojos oscuros, el champagne de marca y su particular muletilla “all the night” quedaron instalados en el imaginario popular.

Años después de aquel fenómeno televisivo, reapareció en una entrevista que brindó al medio Infobae y habló sobre su presente, su relación con el personaje que lo hizo famoso y las propuestas económicas que recibió de distintas mujeres.

Durante la charla, Bazterrica aseguró que actualmente no tiene deudas y sorprendió al revelar que seis mujeres le ofrecieron dinero, aunque destacó que hubo una propuesta especialmente importante.

“Seis, y una muy importante”, respondió cuando Luis Novaresio le preguntó cuántas mujeres le habían ofrecido dinero. Ante la consulta sobre cuánta plata  le habían ofrecido, fue contundente: “Más de 500.000 dólares. Así como me ven, 500.000 dólares, por un mes”. Sin embargo, explicó que decidió rechazar esa propuesta porque no quiere vivir de esa manera. “Porque no soy eso. No”, afirmó.

“Me tuve que amigar con el personaje”, sinceró. Durante la entrevista, Bazterrica también reflexionó sobre la identidad que construyó alrededor de “El Gigoló” y sobre cuánto de aquel personaje continúa presente en su vida.

“Yo soy un humano lindo”, sostuvo, y reconoció que desprenderse del apodo que lo acompañó durante años no fue sencillo. “El gigoló hoy yo me lo saco ni con espátula. Yo me amigué con el personaje. Yo me tuve que amigar con el personaje”, explicó.

En ese sentido, contó que muchas de las situaciones asociadas a aquella imagen pública no necesariamente son actividades que disfruta: los anteojos, las fiestas, las contrataciones y la exposición constante.

“Yo hay muchas cosas que hago y no disfruto”, señaló durante la entrevista. Y agregó: “Anteojos, joda, contrataciones, ir a una fiesta... por lo tanto puede ser que esté medio roto. ¿Qué hago acá? No soy esto”.

Cuando le plantearon una situación hipotética en la que estuviera “en la mala” y una mujer le ofreciera mantenerlo, fue directo: “Lo hago. Lo hago”. La conversación derivó hacia cuánto debería pagar una mujer para mantenerlo. Bazterrica no dudó y se definió como “un tipo caro”.

“Sería un tipo caro. Lo valgo. Yo lo valgo”, afirmó. “A lo mejor, no con la cara, no con el cuerpo, no con un montón de cosas, pero lo valgo”, aseveró.

“Primero mi hombría. Por sobre todas las cosas, mi hombría. Y segundo, el sexo. Tengo la autoestima muy alta. La de Dios, nunca lograron quebrantar al Gigoló o a Javier Bazterrica”, siguió.

Y cerró: “Sé lo que doy, sé lo que ofrezco. Sé lo que es la persona que soy. Me considero un tipazo”.