Tras dos décadas de ausencia en los escenarios del país, Robbie Williams se reencontró con el público argentino en la primera de sus tres presentaciones completamente agotadas en el Movistar Arena de Buenos Aires.

El show, atravesado por la nostalgia y el despliegue escénico característico del artista británico, tuvo un momento cumbre que conectó de manera directa con la fibra futbolera e identidad nacional.

Durante el recital, el exintegrante de Take That hizo una pausa para hablar de su vínculo con la Argentina y dedicó unas palabras a las dos máximas figuras de la historia del fútbol: Diego Armando Maradona y Lionel Messi.

“Diego Maradona, Lionel Messi, ustedes, afortunados bastardos, jodidamente increíbles. Adoro a ambos, porque en 1986 hizo La Mano de Dios y no me importa porque ese segundo es el mejor de la historia del fútbol”, dijo sobre Maradona. 

Al recordar la mítica jornada del Mundial de México 1986, Williams revivió entre risas y admiración el histórico gol con la mano que Maradona le convirtió a la selección inglesa, calificando la jugada y el posterior "Gol del Siglo" como hitos imborrables y catalogando a Diego como una de las mentes más brillantes que haya pisado una cancha.

No es la primera ocasión en la que el intérprete de Angels expresa su devoción por el astro argentino. En visitas anteriores, la estrella pop ya había declarado públicamente su preferencia por Maradona por encima de figuras de su propia tierra como David Beckham, definiendo al "10" como un "verdadero genio".

Con un recorrido exhaustivo por los grandes éxitos de su carrera, guiños de complicidad con la tribuna y el reconocimiento directo a las leyendas del deporte argentino, Robbie Williams dejó inaugurada una gira porteña que promete mantener la efervescencia hasta la última noche.