El conflicto laboral en ell canal de streaming Blender escaló en las últimas horas después de que un programa fuera levantado en vivo y Tomás Rebord, una de las principales figuras, hiciera un fuerte descargo público contra la empresa por el despido de trabajadores vinculados a su ciclo “Hay algo ahí”.
La situación estalló durante la emisión de Último aviso, cuando Fiorella Sargenti tomó la palabra en vivo y explicó que el equipo había decidido interrumpir el programa tras el despido de trabajadores que, según denunciaron, habían reclamado mejoras salariales. La conductora aclaró que no se trataba de una broma ni de una estrategia de redes, sino de una situación laboral concreta, y expresó solidaridad con los empleados afectados.
El reclamo de los trabajadores estaba vinculado con la restitución de aumentos trimestrales atados al Índice de Precios al Consumidor. Tras la denuncia al aire, la transmisión fue interrumpida y el episodio generó una fuerte repercusión en redes sociales, donde trabajadores, exintegrantes del canal y figuras del streaming manifestaron su apoyo a los despedidos.
En ese contexto, Rebord rompió el silencio y calificó la desvinculación de la producción de “Hay algo ahí” como “un ataque directo” contra su programa, sus compañeros y su persona. También sostuvo que las personas despedidas eran parte esencial del ciclo y afirmó que “no hay «Hay algo ahí» sin ellos”.
El conductor dijo además que no entiende la estrategia de las autoridades de Blender al vaciar de personal un programa exitoso y remarcó que no tiene respuestas claras por parte del medio. Su descargo profundizó la crisis interna de una señal que en los últimos años se consolidó como una de las plataformas de streaming más vistas del país.
Blender, por su parte, emitió un comunicado en el que aseguró que cumple sus obligaciones salariales “en tiempo y forma” y cuestionó que se haya utilizado la pantalla del canal como mecanismo de presión durante una negociación. La empresa también sostuvo que genera trabajo para más de 100 personas y ratificó que mantendrá sus inversiones y su programación habitual.
La discusión abrió un debate más amplio sobre las condiciones laborales en los nuevos medios digitales y plataformas de streaming, un sector que creció con fuerza en los últimos años pero que ahora empieza a exhibir tensiones similares a las de los medios tradicionales: salarios, contratos, organización de equipos y límites entre comunidad, audiencia y empresa.