El verano y sus altas temperaturas amedrentan los planes, y sin embargo, en la costanera central de la ciudad, en el parque a la Bandera, poco antes que caiga el sol, una propuesta fresca y acondicionada no deja de sorprender a propios y ajenos desde hace un mes y medio: el vagón de un tren sensorial sin rieles sobrevuela la Rosario que conocemos, pero en un viaje hacia el pasado, 300 años atrás cuando llegaron los primeros pobladores del otrora Pago de los Arroyos.

Dicho tren no es una fantasía ni una idea delirante, sino un simulador inmersivo de vuelo 4D llamado “Estación Rosario 300”. Las más de 10 mil personas, entre rosarinos y turistas, que asistieron hasta ahora, no dejan de sorprenderse con su calidad narrativa. Una propuesta que nada envidia a los simuladores de los parques de diversiones en Disney, se escuchó decir.

Al ingresar a la estación central, el viaje pareciera ya haber comenzado, en un ambiente que recuerda a Los Intocables o a Harry Potter. Allí hay una primera instancia, en la que el maquinista marcará el tono de cara a la experiencia. Luego, los visitantes ingresan a la plataforma de embarque para abordar el modernísimo vagón volador (con tecnología E-Motion) que será una nave con vista en 360 grados, como si sus tripulantes se volvieran pilotos-testigos de esa revisión por los orígenes de puerto ribereño hasta su transformación en la metrópolis comercial que es hoy.

No hay viaje sin equipaje, y la estación cuenta con una ambientación retro que es infaltable en la experiencia inmersiva.

Los pasajeros del vagón sobrevuelan muelles, vías férreas, el ancho lecho del Paraná en los casi 25 minutos de experiencia sensorial de vibraciones, música, aromas y otros efectos, para repasar hitos de la historia local: la llegada de los primeros pobladores que se asentaron junto a las barrancas del río, la caballería de don Manuel Belgrano, momentos del comienzo de ciudad con un descollante surrealismo, enormes barcos que trajeron a los inmigrantes europeos, son solo algunos de los momentos épicos. Y hay no pocas referencias futboleras, que se mantienen en reserva para no perder el factor sorpresa.

Inaugurada para la Fiesta de Colectividades, desde entonces se puede visitar esta muestra inmersiva que funcionará todo el verano los fines de semana y feriados (entre las 17 y las 21), para todas las edades de la familia. La única salvedad es que el movimiento del simulador puede afectar a personas sensibles, pero los jóvenes guías acompañan atentos a cualquier necesidad. Ingresan 36 personas por turno.

Sobre esta propuesta de magnitud que ahora tiene la ciudad a disposición para disfrutar, el subsecretario de Cultura municipal, Lucas de la Torre,  compartió el origen de la idea, en diálogo con Rosario3: “Buscábamos crear una propuesta de corte muy contemporáneo, que vincule la historia de Rosario, la tecnología y lo artístico que abordara el asunto del año del Tricentenario de Rosario desde una forma dinámica, cercana y emotiva. Se recibieron varias propuestas y la que nos pareció mas innovadora fue esta”.

Aseguró entonces que “en la ciudad no hubo hasta hoy otra propuesta de estas características. Hubo muestras inmersivas que vinieron de privados, mas de interacción con las pantallas. Pero esta propuesta es de una experiencia concreta: un formato de simulador de vuelo 4D con una narrativa propia, y que forma parte de la Rambla del Tricentenario, el paseo que va a ser a lo largo toda la costa, e inaugura el 27 de febrero próximo”.

Imagen ilustrativa de la plataforma antes de embarcar en el vuelo al pasado rosarino.

Repercusiones de la gente y proyección a futuro

El subsecretario de Cultura municipal destacó que fueron muy estimulantes las devoluciones que se recibieron al momento, de rosarinos y visitantes al salir de la experiencia. “Hubo muy buenas repercusiones de la experiencia al momento. La gente sale muy conmovida, tiene momentos emotivos como la llegada de los inmigrantes, ya que refleja una épica muy rosarina”, aseguró.

Destacó entonces que “el turismo para congresos o actividades en general viene respondiendo muy bien, con viajeros sorprendidos con la propuesta”, ya que se vienen realizando funciones organizadas junto a la Secretaría de Turismo y el Ente de Turismo.

A esto agregó que si bien es una muestra que comenzó en el Tricentenario, se prevé que más adelante contará con distintas películas de propuestas inmersivas en el simulador de vuelo en tren, y que “en febrero se sumará programación artística y actividades en la explanada junto al ingreso del Galpón 17”.

Además, adelantó que se está gestionando que las escuelas públicas interesadas en solicitar el acceso, puedan hacerlo de forma gratuita a partir del comienzo del ciclo lectivo. Otras grupalidades e instituciones, se podrá solicitar el ingreso gratuito también desde marzo de 2026.

Si bien la muestra está a cargo de la Secretaría de Cultura, y su coordinadora es Romina Boggino, De la Torre destacó que esta fue realizada de forma mancomunada por las carteras de Obra Pública y Planeamiento, Turismo y Deporte, la Dirección de Comunicación y Jefatura de Gabinete municipal.

“Desde Obra Pública se realizó el diseño, nosotros desde Cultura junto a la gente de Comunicación participamos del armado de la narrativa. Y la empresa de ingeniería audiovisual Lumma se hizo el desarrollo tecnológico del video y el simulador. La obra de montaje de la estación y el diseño fueron a cargo del artista Nicolás Palasiuk”, destacó.

Entradas


Para adquirir las entradas a la Estación Rosario 300, se pueden comprar de manera online o en boletería, ajustado a la demanda del momento. El valor del ingreso, de $5.000, jubilados y menores $3.000, es pensado para retroalimentar el mantenimiento de esa infraestructura. 

Abre todos los fines de semana, de viernes a domingos y feriados, de 17 a 21 (último turno 20.40 hs). Los menores de cuatro años (que no ocupen asiento), y personas con certificado de discapacidad, entran gratis.

 La estación, ubicada en la primera instancia de la experiencia, se asemeja a una escenografía de película.