“Fuimos a buscar a un gran técnico que tuvo un excelente paso por Colo Colo y llegó a una final de Libertadores con Boca. Era el técnico que quería y fue el único con el que hablamos”. Gonzalo Belloso explicó sobre fines de año con contundencia la sorpresiva salida de Ariel Holan y la llegada de Jorge Almirón.

Si se mira la tabla de posiciones del Grupo H del máximo torneo continental, podrá observarse que Central es uno de los mejores primeros, podría terminar la fase de grupos como el mejor y disfrutaría de una importantísima ventaja de localía de octavos de final en adelante. ¿Un dato más? Es el único equipo que no tiene goles en contra.

Por ahora son sólo datos estadísticos que fortalecen la decisión de Belloso tras una apuesta que gran parte del mundo Central miró con algo de desconfianza.

De hecho, hubo algunos silbidos el martes cuando la voz del estadio pronunció el nombre del entrenador.

¿Cuál es el problema entonces? Apunte: una semifinal con River en el Monumental la pierde cualquiera. El inconveniente parece ser el cómo.

Aquel día del pronunciamiento sobre la salida de Holan y la llegada de Almirón, diciembre último, Belloso dijo que Central se acostumbró a ganar. Bien se podría agregar que los fieles canallas compraron el estilo de juego de Holan que, claramente, es más lujoso que el de Almirón, no necesariamente más efectivo.

El pueblo auriazul adoptó el estilo Holan a pesar de los sinsabores que dejaron al equipo afuera de dos definiciones tempranamente. Instancias que llevaron a la dirigencia a cambiar el director técnico.

Gustos y preferencias al margen, si Central no pierde el miércoles en Quito, ganará el grupo y será uno de los mejores primeros para los mata-mata que comenzarán después del Mundial.

Después de algunos silbidos en la previa, Almirón disfrutó del 4 a 0 a UCV (Rosario Central Oficial)

Que un equipo se retrase en el campo de juego no significa que sea defensivo. Su estrategia puede ser esa y Central ya conoce de esos preceptos. Ese mismo dibujo, o más retrasado todavía, lo llevó a ganar la Copa Argentina en 2018 con el queridísimo Patón Bauza. No tan cauto, pero con planteos similares a aquellos y más conservadores que los de hoy, lo llevaron a festejar el título en 2023 con el inolvidable Miguel Russo en el banco de suplentes.

Son estilos, son formas.

Hay decisiones de los entrenadores que marcan un estilo, pero el objetivo principal puede conseguirse con cualquier esquema. Con el de Holan o con el de Almirón.

Una semifinal con River en el Monumental la pierde cualquiera; el inconveniente parece ser el cómo

Al pueblo canalla todavía le duele la derrota con River, pero allí hay unos cuantos componentes extras que le tiraron sal a la herida. Nadie podría asegurar que Central hubiera eliminado al equipo de Coudet si planteaba un partido más osado. Desde afuera, esa parecía ser la mejor estrategia, pero el entrenador pensó otra cosa.

En Central deben olvidarse del torneo Apertura y disfrutar de la Copa Libertadores, que por ahora lo tiene como uno de los principales protagonistas.

Es cierto, el grupo que le tocó a Central es muy amigable, pero el equipo lo sacó adelante con la facilidad que marcaban los pronósticos.

Trece puntos sobre quince, el paso a octavos de final asegurado, ni un solo gol en contra en cinco partidos y la chance de ser uno de los mejores, sino el mejor, primero para los partidos eliminatorios, lo que entrega una muy importante ventaja de localía.

¿Les parece poco?