A las 9.30 del lunes 26 de enero, Wang Wei subió a un auto en la sede diplomática de Figueroa Alcorta 3051, en Buenos Aires, con rumbo a Rosario. El traslado se cumplió sin inconvenientes, salvo los sacudones por la calzada deteriorada de la autopista a la altura de Campana. A las 13, el embajador de la República Popular China y las cuatro personas que completaban la comitiva llegaron a destino, como estaba programado. El miércoles a las 16 repitieron el itinerario, pero en sentido inverso. En total, fueron dos días y medio dedicados a Santa Fe por el representante en el país de la nación más grande del mundo. No es poco, pero tampoco es un hecho aislado. Hace por lo menos una década y media que China despliega una estrategia de vinculación directa con gobiernos subnacionales fundamentada en intereses comerciales y, por supuesto, políticos. La batalla global entre el gigante asiático y Estados Unidos también se libra en la microgeografía.

Después de tres encuentros en los últimos 18 meses entre el gobernador Pullaro y el embajador, podría decirse que Santa Fe es una provincia de interés para la embajada. En el pasado hubo una visita relevante, aunque de otras características. En 2019, el viceprimer ministro de China, Hu Chunhua, se escapó de la Segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur, en Buenos Aires, para reunirse con Miguel Lifschitz y tener una actividad en la Bolsa de Comercio.

Hace un mes, Wang Wei le prometió a Pullaro que volvería a la provincia tras visitar el puerto que Cofco tiene en Timbúes, en ocasión del primer embarque de trigo argentino a ese país. Volvió rápido.

El plato fuerte del programa fue una ronda de vinculación empresaria. La embajada envió un listado de 12 firmas que ya están instaladas en el país, con Cofco a la cabeza: el banco ICBC, Bank of China, Huawei, Dahua (sistemas de seguridad e IoT), la marítima Cosco, la diseñadora y constructora PowerChina, China Communications Construction, Sinoma Argentina (construcción industrial, energías renovables, comercio e inversión), CMEC Tian Haochen (ejecución de proyectos de infraestructura eléctrica y transporte), China Railway y Sichuan Runyi Xinhong International Trade (importación, procesamiento y comercio internacional de carne).

El gobierno de Santa Fe sentó enfrente a 36 firmas de la provincia: constructoras, fabricantes de maquinarias, productos siderúrgicos, estructuras metálicas, desarrolladoras de sistemas, las cooperativas AFA y ACA y otras relacionadas con la agrotecnología, consultoras, seguridad de IoT e industrial, matricería e inyección plástica, entre otras.

Fue un encuentro de vinculación y conocimiento, no una instancia de mano a mano o una ronda de negocios. Si bien muchos empresarios locales viajan a China por negocios, esta vez pudieron darse a conocer ante empresas de primer nivel global que están trabajando en la región, según contaron para este artículo.

La agenda del embajador incluyó otros puntos. Visitó la zona franca de Villa Constitución y la terminal multipropósito del Puerto de Rosario. Cuando el ministro de Producción, Gustavo Puccini, incluyó a TPR en la agenda oficial, lo hizo pensando en los minerales que empresas chinas están extrayendo en la Cordillera, desde Jujuy hasta San Juan. La concesión con el operador portuario chileno Ultramar parece estar ordenándose y podría ser la oportunidad de concretar cargas de las que se habla hace años, pero que nunca se concretan.

Wang Wei visitó la concesionaria local de la automotriz Geely y el martes cenó con empresarios de su país en la esquina de Córdoba y Mitre, en la sede del ICBC en Rosario. Visitó al intendente Pablo Javkin, recibió a “paisanos” en el hotel de Catamarca y Mitre donde se alojó y el martes la comitiva se trasladó a Ayacucho al 4800 para reunirse con la Asociación de Cooperación Civil China-Argentina.

Una disputa palmo a palmo

La visita a Santa Fe no puede leerse aislada del contexto de disputa global entre China y Estados Unidos.

China viene haciendo algo que Estados Unidos no. Stella Juste, doctora en Relaciones Internacionales especializada en minerales críticos en relación con China, indica que “desde la década de 2010 son frecuentes las visitas de quien está a cargo de la embajada a las provincias”. Recordó que hay 17 provincias donde el país asiático tiene proyectos de inversión consolidados o en marcha y en varias de ellas hace tiempo auspicia el Año Nuevo chino, que se celebra por estos días. En 2026 será en Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Salta y Jujuy.

Desde Jujuy, la investigadora, doctorada en la UNR, explicó a Rosario3 esa estrategia: “China teje lazos subnacionales (con las provincias) de forma sostenida. El trabajo de hormiga le sirve para mantener negocios, vínculos, inversiones, etc. A lo mejor en Santa Fe recién lo están viendo, pero en Jujuy, Salta, Catamarca o San Juan es más antiguo”. En esas provincias, empresas chinas tienen fuertes inversiones en minería y energías renovables. Menciona también Santa Cruz con el proyecto de las represas.

Juste dice que, por lo general, la embajada inicia la vinculación por un tema y luego abre el abanico hacia otros asuntos.

Estados Unidos históricamente trabajó a la inversa. Por lo general lleva funcionarios, legisladores, empresarios, jóvenes, investigadores, periodistas, gobernadores e intendentes a Estados Unidos. Programas de estudio, formación, recorridas y vinculación alimentan esos flujos. Trump cortó muchos de ellos. Y en el país, el epicentro de la actividad era la propia embajada. Pero hace unos años los movimientos de la diplomacia china a nivel microgeográfico encendieron alertas en los radares norteamericanos.

El demócrata Marc Stanley dio un giro en ese sentido en los tres años que estuvo en el país. En la visita de 2022 recorrió las plantas de Cargill y John Deere, se reunió con autoridades provinciales y locales y visitó Moisés Ville. El capítulo empático de la gira fue un video probando alfajores santafesinos de distintas marcas y la visita al mural de Messi. El ídolo global del fútbol le rinde a los contendientes. También el embajador chino se llevó una foto del mundo Messi tras la recorrida por el Museo del Deporte.

El sucesor de Stanley, Peter Lamelas, dejó de lado el arte de la diplomacia. Directo y beligerante, como manda Trump, declaró ante el Senado de su país que recorrería las provincias para monitorear los acuerdos que tienen con empresas chinas. Argumentó como objetivo frenar la influencia de ese país en sectores estratégicos como minería de litio (Catamarca, Salta, Jujuy), energía (represas en Santa Cruz, energía solar en Jujuy) y tecnología (base espacial en Neuquén). Calificó la influencia china como “maligna”. Le puso palabras, como hace Trump, a una guerra geopolítica que hasta entonces se libraba en términos más contenidos.

Tras consultar con Beijing, Wang Wei sacó un comunicado en el que acusó al estadounidense de origen cubano de mantener una “mentalidad de Guerra Fría”, cargar con “prejuicios ideológicos” y generar “una sensación de inquietud ante el posible resurgimiento de la Doctrina Monroe”, en alusión a la histórica política estadounidense de dominio en la región. Wang Wei entendió todo: el propio Donald Trump habló de revivir la Doctrina “Monroe” en ocasión de la invasión a Venezuela.

Milei y las provincias

El alineamiento de la política exterior argentina con Estados Unidos se da en un momento en que China tiene raíces fortalecidas en la Argentina. La Casa Rosada se reparte entre sobreactuaciones políticas, un seguidismo que pondría colorados a los partidarios de las Relaciones Carnales de los 90 y movimientos que encienden alertas. El último fue la apropiación por decreto del puerto de Ushuaia, hasta ahora manejado por la provincia.

Ese alineamiento mostró algunos límites. Después de decir “no hago negocios con comunistas”, se vio obligado a dar marcha atrás ante los ojos del mundo: foto con el presidente Xi Jinping en el G20 de Río y la entrevista con la agencia Bloomberg, en la que declaró: “En nuestra opinión China es un gran socio comercial… Si se fijan el peso de China en el mundo, comprenderán que tengo que comerciar con ellos”.

Cuando tenga oportunidad o cuando desde Washington lo exijan, Milei intentará inclinar la cancha en lo que a él respecta a favor de Estados Unidos. Es lo que parece haber ocurrido con el decreto “a medida” que prohíbe la participación de empresas con capital estatal extranjero en licitaciones de obra pública, que dejó afuera de carrera a la dragadora china en la carrera por la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay. Estados Unidos considera estratégica, desde todo punto de vista, a esa vía por su ubicación, la cantidad de puertos y las mercancías legales e ilegales que se desplazan en barcos y barcazas.

Las provincias argentinas hacen equilibrio entre el alineamiento político de Milei y la necesidad de atraer inversiones y financiamiento chino, pero sin cerrarle la puerta a firmas de otros países.

Pullaro echa mano a un razonamiento elemental cuando se le pregunta si hubo alguna reacción de Estados Unidos por la intensificación del vínculo con China: “La verdad que no y no hay motivo. Son los chinos los que trajeron 12 empresas de primera línea para tomar contacto y vincularse, no Estados Unidos. Ojalá también ellos lo hagan”.

“Hay definiciones macro que las toma Nación. Nuestra cuestión es cómo nos paramos en ese escenario: tenemos que relacionarnos con el exterior y nuestra matriz es muy diversa. Se nos abren oportunidades, sin dejar de ver que hay sectores que sufren esa política de apertura”, abundó el ministro Gustavo Puccini.

Santa Fe (y la mayoría de las provincias) administra sus vínculos económicos, comerciales y financieros al margen del alineamiento geopolítico que definió la administración Milei. Hoy estrecha lazos y ofrece intercambio con China; ayer emitió títulos de deuda en Estados Unidos y celebró con fervor el acuerdo entre Unión Europea y Mercosur.

China es el tercer comprador de los productos que salen de Santa Fe; Brasil, el segundo; e India, el primero. Wang Wei dejó una invitación antes de irse para que el gobernador y una comitiva de empresarios locales visiten la feria CIIE (China International Import Expo), en Shanghái, que reúne a importadores chinos de productos extranjeros, distinta de la feria de Cantón que Santa Fe visita hace años, de perfil vendedor. Como se adelantó hace semanas en esta columna, la Casa Gris empezaba a preparar un viaje del gobernador a la India para este primer cuatrimestre de 2026. La invitación del embajador Wei pone a la Casa Gris a repensar el calendario.