Las seis personas detenidas por microtráfico en allanamientos realizados la semana pasada por la Policía Federal en La Lata fueron llevadas a audiencia imputativa. Tras la acusación del fiscal provincial Diego Giro, todos los involucrados –que tienen vinculación con Los Monos– quedaron en prisión preventiva efectiva por seis meses.
De acuerdo a la información brindada por el fiscal en las dos audiencias que ocurrieron en el Centro de Justicia Penal, Maximiliano y Franco Escobar regenteaban un búnker ubicado en Dean Funes al 1700. A pocos metros, Brian Herminda, Cristina Romero, Martín Franco Mainero y Sabrina Carrizo, comercializaban cocaína y marihuana en otro inmueble, situado en la misma cuadra.
A criterio del fiscal, las dos presuntas organizaciones desplegaban una aceitada logística barrial que incluía puestos de vigilancia, recambio de vendedores y hasta intentos de burlar a los investigadores mudando los centros de comando a otras zonas de la ciudad cuando detectaban presencia policial.
Los dealers hermanos
En la primera audiencia, Giro atribuyó a los hermanos Escobar comercializar cocaína en la planta alta de un domicilio ubicado en Dean Funes 1700, una boca de expendio que venía siendo denunciada de forma anónima desde principios de 2024.
De acuerdo a la imputación, Franco Escobar administraba el punto de venta, fraccionaba el material y dirigía las maniobras. Su hermano Maximiliano, en tanto, fue imputado como partícipe secundario por actuar como "campana" en la vereda y realizar entregas directas a los consumidores.
Durante el procedimiento realizado el pasado 23 de julio por la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de la PFA, Franco Escobar intentó desprenderse de las pruebas arrojando por una ventana hacia el techo de una casa lindera un celular iPhone y una bolsa con envoltorios de dosis listas para la venta. La Policía logró recuperar el material y secuestró en la propiedad 8,22 gramos de clorhidrato de cocaína, sustancias de corte –como bicarbonato–, recortes de nailon, cuatro celulares y más de $44.000 en efectivo.
La otra red de microtráfico
En la otra audiencia, el fiscal sentó en el banquillo a Sabrina Gisela Carrizo, Martín Domingo Franco Mainero, Cristina Soledad Romero y Brian David Hermida, vinculados al funcionamiento de otro punto de venta ubicado en Dean Funes 1700, a 30 metros del que tienen los hermanos Escobar.
La pesquisa reveló que Carrizo y Franco Mainero eran los organizadores y encargados del reabastecimiento. Si bien a fines de 2025 atendían personalmente el búnker de Dean Funes —donde llegaron a ser arrestados en flagrancia—, tras esa caída cambiaron la modalidad: fijaron su residencia sobre bulevar Seguí al 1800 para dirigir la venta a distancia y contrataron a terceros para dar la cara en el barrio.
Ese rol de atención al público era desempeñado por Romero y Hermida, quienes cayeron aprehendidos el pasado 23 de julio en la casa de Dean Funes 1700 mientras fraccionaban y expendían marihuana. En esa propiedad, la PFA incautó más de 70 gramos de cannabis sativa repartidos en bolsas y envoltorios, además de dinero y teléfonos.
De manera simultánea, las brigadas irrumpieron en el domicilio de bulevar Seguí al 1800, donde sorprendieron a los presuntos cabecillas, Carrizo y Franco Mainero. En el lugar se secuestraron 37 bochitas de cocaína (12,5 gramos), dosis de marihuana, balanzas, anotaciones operativas de la venta diaria, teléfonos celulares y $154.000 en efectivo.