Un gravísimo caso de violencia vinculado al microtráfico de drogas fue expuesto en la tarde de este miércoles durante una audiencia imputativa. En junio pasado, un adolescente de 16 años con adicciones fue retenido en un búnker luego de haber consumido la droga que le habían dado para vender para una estructura que opera en la zona suroeste y oeste de Rosario. El menor logró escapar, pero un grupo irrumpió por la fuerza en su casa de barrio Toba y, a punta de cuchillo, exigió que también su hermana empezara a vender sustancias para ellos, caso contrario, iban a prender fuego su domicilio.
La información la dio a conocer la fiscal Paula Barros, quien acusó este miércoles a Daniela Celeste Oroño (26) y Graciela Soledad Maidana (25), quienes ingresaron por la fuerza a la casa del menor junto con un grupo de personas más. El juez Juan Ignacio Gasparini dispuso que ambas queden en prisión preventiva efectiva por 6 meses.
En la misma audiencia también fueron imputados Sara Magalí Ciliani (22), Lidia Malena Pérez (22), Facundo Rodrigo Gabriel Franco (24) y Natasha Romero (19), todos por microtráfico de droga, ya que se estableció que vendían para la misma presunta estructura. Romero recibió 6 meses de prisión preventiva efectiva, y el resto la libertad bajo normas de conducta que deberán cumplir por 6 meses.
Según los datos ventilados en la audiencia, a mediados de junio la presunta banda incorporó como dealer a un adolescente de 16 años que tenía adicciones, quien consumió las bochitas que le habían dado para vender, por lo que contrajo una deuda.
El 23 de junio, cerca de las 21, el adolescente fue intimidado por la presunta organización en inmediaciones de un kiosco situado en Cisnero y Pamalo. Lo abordaron siete personas, de las cuales algunas portaban armas de fuego, por lo que el menor se resguardó en el interior del negocio, lugar al que llegó la Policía luego de un llamado al 911. En el procedimiento realizado por ese motivo, los uniformados ingresaron en una propiedad de la banda, en Cisnero y Pamalo, donde se incautaron 273 bochitas de cocaína y cartuchos de tres calibres diferentes.
La hermana del adolescente, debido a la situación, fue a hacer la denuncia ante la comisaría 32ª. Al salir vio que su hermano era llevado por la fuerza a un búnker por la deuda y por la pérdida de la droga que acababa de generar. Luego, el menor logró zafarse y regresar a su casa.
En ese contexto, Oroño y Maidana entraron por la fuerza –junto a un grupo de personas– a un domicilio de Pasaje 1.860 y Cisnero, donde localizaron al menor, a su hermana de 18 años y a su madre. Allí, a punta de cuchillo, exigieron que la joven de 18 años empiece a vender droga para ellos por todo lo que había pasado, a lo que ella se negó. La advertencia de los delincuentes fue que, por todo lo ocurrido, iban a prender fuego la vivienda.
Con el avance de la investigación, la brigada de Violencias Altamente Lesivas de la PDI hizo una serie de allanamientos el 13 de julio en Vía Honda, barrio Toba y La Lagunita, donde dio con todos los involucrados en la trama. Resta ubicar al que trasladó al menor al búnker en contra de su voluntad.